Baja submarina
National Geographic Traveler en Español|Junio - Agosto 2021
Una gira subacuática por las costas de Baja California Sur abre las puertas a un mundo repleto de vida silvestre, aventura y escenarios prodigio.
Por Erick Pinedo. Fotografías de Sergio Izquierdo

Desde el aire, los azules intensos del mar se arremolinan en tonalidades turquesa mientras nos aproximamos a la costa, listos para aterrizar. Bajo las nubes se distinguen islas entre las cuales navegan barcos pesqueros, yates y una que otra embarcación mayor que deja a su paso estelas en la superficie. El amanecer irradia su luz sobre el corazón de Baja California Sur al tocar tierra mientras el capitán anuncia nuestra llegada: “Bienvenidos a Loreto”.

El cielo está despejado y el golpe de calor nos recibe al descender del avión, una señal grata que facilitará lo que venimos a hacer: sumergirnos en las aguas que rodean ambas costas del estado para atestiguar algunos de los sitios con mayor biodiversidad marina de México. Así que, sin tiempo que perder, partimos hacia el centro de este Pueblo Mágico para reunirnos con Rafa Murillo, dive master de la empresa de buceo Dolphin Dive Baja con más de 15 años de experiencia en la región y que, además del servicio de buceo, ofrece transporte terrestre a más de 50 puntos en la entidad para realizar inmersiones.

Luego de probarnos el traje de neopreno, elegir los plomos que se usarán como lastre y revisar el funcionamiento del equipo, es hora de deleitarse con la gastronomía local y manjares como almejas chocolatas a las brasas, tacos de pescado o una cazuela de mariscos para aguantar el largo viaje que aún queda por delante, pues el primer destino en esta ruta para la aventura subacuática se localiza a siete horas en auto, en el municipio de Mulegé, en la costa norte del Pacífico sudcaliforniano.

Con el estómago lleno, iniciamos el trayecto sobre la interminable línea recta que traza la carretera hasta perderse en el horizonte, la única que conecta el norte y el sur de la península. El contorno accidentado de la Sierra de la Giganta nos acompaña bajo un sol fulminante que dibuja con claridad la sombra de los buitres al pasar sobre los colosales cardones que dominan cada rincón de este paisaje árido. A veces sorprendidos por alguna liebre, zorro o serpiente que cruza el camino con rapidez, caracaras o cuervos que protegen sus nidos en lo alto de los postes de luz o la repentina aparición de un tigrillo junto a la vía, el recorrido es una estupenda manera de admirar la naturaleza única del desierto.

Conforme pasan bahías, playas y más y más cactus, hacemos una que otra parada para apreciar las panorámicas y, ¿por qué no?, espinarme una pierna para anunciar mi presencia entre los matorrales inmisericordes (cuidado al caminar por el monte). Con la pantorrilla inflamada, como si me hubiera atacado un puercoespín, la ruta regala un crepúsculo maravilloso hasta que la oscuridad total nos cubre y las estrellas comienzan a amontonarse sobre nosotros, un espectáculo que fulgura como en pocos sitios del orbe.

Así, tras más de 10 horas de viaje entre aire y tierra desde Ciudad de México, llegamos a Bahía Asunción, en medio de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, un pequeño pueblo pesquero en la punta noroeste del estado. ¿Por qué venir hasta acá? Las profundidades del Pacífico responderán esa pregunta el día de mañana; mientras tanto, a quitarse los restos de espinas de la pierna y descansar.

OCÉANO PACÍFICO

Los amaneceres en la playa, a ras del horizonte, siempre son impresionantes, pero la ubicación de Bahía Asunción –en el cuerpo de agua que le da su nombre– hace que la localidad, a pesar de encontrarse sobre la costa del Pacífico, mire hacia el oriente para recibir tanto amaneceres como atardeceres sobre el océano. Con esta postal y un desayuno ligero, finalmente nos preparamos para la inmersión inicial.

Como principal fuente de sustento, este pueblo pesquero se especializa en el comercio de almeja, caracol, langosta y abulón, un molusco cuya carne es preciada y bien valuada en los mercados de Asia, y que estuvo al borde de la extinción durante la década de los ochenta del siglo xx. Por ello, en la pequeña embarcación rumbo a alta mar nos acompañan pescadores artesanales dispuestos a mostrarnos cómo recolectan abulones de manera sostenible.

Luego de algunos minutos de navegación sobre el agitado oleaje del Pacífico pasamos junto a la isla Asunción, la cual está habitada por una manada de lobos marinos que nos recibe con gruñidos y chapuzones conforme nos acercamos. Unos metros más adelante, el capitán y director de la cooperativa de Bahía Asunción, Román López, ordena tirar el ancla. Sin siquiera la mitad de nuestro equipo listo para iniciar el buceo, Bladimir Ornelas, pescador de la localidad, nos toma la delantera y pega un salto de cabeza hacia el agua con tan solo su traje de neopreno, visor y un regulador conectado a un compresor de aire que yace en la parte frontal del bote. Nos apresuramos para alcanzarlo.

Con tanques de oxígeno, chalecos de flotabilidad, reguladores, manómetros, cinturón con lastres, visores y aletas, todo revisado por Rafa a la perfección, es momento de zambullirse. Tras las respectivas señales de seguridad en la superficie (primero, los dedos de tu mano apuntando hacia la parte superior de la cabeza para indicar que estamos bien; luego, tu pulgar hacia abajo para iniciar el descenso), nos sumergimos cerca de 12 metros en aguas cálidas (unos 24 °C) hasta alcanzar un lecho marino tapizado por algas gruesas y largas que danzan al compás de la corriente.

Continue reading your story on the app

Continue reading your story in the magazine

MORE STORIES FROM NATIONAL GEOGRAPHIC TRAVELER EN ESPAÑOLView All

Camino al Oeste

Exploradores, forajidos y los primeros colonos mormones se abrieron paso a través de la topografía escarpada de Utah; cada grupo dejó su huella en la historia de Estados Unidos. Siglos después, esta aún es una tierra de descubrimientos que se explora mejor en la comodidad de una clásica caravana Airstream, una bala de plata que avanza entre parques nacionales impregnados de mitos locales.

10+ mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Mark Synnott

El escalador estadounidense comparte su misión para resolver un misterio centenario en la cara norte del Everest.

3 mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

¿Qué hay de nuevo? Páayt'aan

La cultura maya recibe a las voces del mundo.

2 mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Viajes con propósito

Cada vez más populares entre viajeros solitarios y no religiosos, las rutas de peregrinaje ofrecen la oportunidad de encontrar la paz interior y reconectar con el mundo poscovid.

10+ mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Cambio de marea

Escarba un poco y encontrarás que el paradisíaco archipiélago del océano Índico es mucho más que playas apacibles de arena diamantina y arrecifes tecnicolor. Una nueva generación de seychellenses está cambiando el guion al crear recorridos de aventura, acunar las artes, revivir la cultura creole y llevar la conservación al siguiente nivel.

10+ mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Namibia: arena, estrellas y safari

Namibia, uno de los países menos poblados de la Tierra, es sinónimo de paisajes vastos moldeados por las feroces fuerzas de la naturaleza. Desde la costa de los Esqueletos llena de naufragios, la utopía de la vida silvestre de Etosha en el norte, la región central –donde se encuentran Swakopmund, el centro de los deportes extremos– y la capital Windhoek, hasta las dunas ocres de Sossusvlei y el imponente cañón del río Fish, en el sur, esta es el África más silvestre y cruda. La oferta del país para los viajeros se desarrolla a buen ritmo: ya sea safari, sandboarding o acampada bajo las estrellas, la aventura atrae con nuevos alojamientos y campamentos que florecen en regiones remotas. La fascinante historia nativa y la sabiduría de la selva se conservan y protegen en nuevos y cautivadores museos vivientes.

10+ mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Mi ciudad: Johannesburgo

Los tesoros de la frondosa Johannesburgo se extienden mucho más allá de sus históricas minas de oro, desde distritos artísticos adornados con murales hasta un parque renovado dentro de la ciudad y buenos lugares para cenar.

10+ mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Escápate: Fort William y Glencoe

A la sombra de la montaña Ben Nevis, el pueblo de Fort William y el cercano valle de Glencoe ofrecen un trampolín accidentado para aventuras al aire libre, con caminatas, ciclismo e historia de las Tierras Altas.

10 mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Norfolk

Como un hilo dorado contra el mar del Norte, las saladas costas septentrionales de Norfolk son un punto culminante del litoral inglés. Recorre el camino hacia el este, desde las marismas de Brancaster –hogar de algunos de los mejores mariscos del país– y a través de las calles de Cley next the Sea, hasta la ciudad de Cromer y su gran muelle que se adentra en el oleaje. Entre estas pintorescas paradas se encuentra un paisaje apacible y sereno, donde el viento y el agua han moldeado la vida de los lugareños durante siglos.

6 mins read
National Geographic Traveler en Español
Marzo / Mayo 2022

Istria

En el Adriático, la península nororiental de Croacia es un retiro pacífico de los bulliciosos puntos turísticos de la región, con carreteras costeras aisladas, picos de piedra caliza y una historia antigua espectacular.

8 mins read
National Geographic Traveler en Español
Diciembre 2021 - Febrero 2022