Vuélvete ilimitado con Magzter GOLD

Vuélvete ilimitado con Magzter GOLD

Obtenga acceso ilimitado a más de 9000 revistas, periódicos e historias Premium por solo

$149.99
 
$74.99/Año

Intentar ORO - Gratis

¡HAY ALGO AHÍ ABAJO!

Selecciones Reader´s Digest Spain

|

Noviembre 2022

Localizar aquella pequeña embarcación en la ruta migratoria a Canarias fue un milagro. Pero haría falta un equipo de rescate especializado para salvar a cualquiera que siguiera vivo.

- Yolanda Del Valle & Stephanie Verge

¡HAY ALGO AHÍ ABAJO!

Las tres personas que seguían vivas habían perdido la cuenta de los días transcurridos desde su partida de Nuakchot, la capital de Mauritania. Solo sentían el mareante balanceo de la embarcación y el sol cegador que apenas les permitía avistar el horizonte del Océano Atlántico.

El fuerte olor a salitre les recordaba que se encontraban en mitad del océano, exhaustos y mareados, al límite de sus fuerzas, y los veinticuatro cuerpos inertes y fríos a su lado, veintidós adultos y dos niños, que hacía días habían dejado de implorar agua convirtiéndose en mudos compañeros de viaje, eran el triste resultado de veintidós días a la deriva.

Durante la travesía, otras treintaidós personas más habían perdido la vida y terminado en el fondo del mar. Habían muerto de frío, hambre y sed. Sus propios compañeros de viaje habían arrojado sus cuerpos al agua. Otras habían enloquecido, tras sufrir alucinaciones y se habían tirado por propia voluntad al mar.

Dos de los supervivientes eran jóvenes de Malí; la tercera era una joven llamada Aicha Koné, de 23 años. Era de Boundiali*, un pueblo algodonero en el norte de Costa de Marfil, no lejos de la frontera con Malí. La población, de 60.000 habitantes, se encuentra al pie de dos montañas cerca del río Bagoue, donde es fácil ver hipopótamos.

Localización de la patera

Translate

Share

-
+

Change font size