Ga onbeperkt met Magzter GOLD

Ga onbeperkt met Magzter GOLD

Krijg onbeperkte toegang tot meer dan 9000 tijdschriften, kranten en Premium-verhalen voor slechts

$149.99
 
$74.99/Jaar

Poging GOUD - Vrij

LA OVEJA QUE QUISO SER CABALLO

Selecciones Reader´s Digest Spain

|

Febrero 2023

LA HISTORIA TIENE lugar en los LL, campos, bosques y prados de los alrededores de Perchting, un pueblecito situado entre los lagos Ammer y Starnberg.

LA OVEJA QUE QUISO SER CABALLO

Allí se encuentra la granja de Stefan Engl, donde empezó todo con las 100 gallinas del abuelo. De vez en cuando, el número de gallinas se veía mermado por un zorro o un ave de rapiña hasta que un buen día un vecino trajo dos alpacas para dejarlas un tiempo en la granja. Y para asombro de todo el mundo, las visitas del zorro y del águila llegaron a su fin. Cuando el dueño de las alpacas volvió a llevárselas, Stefan Engl decidió sustituir a las alpacas por ovejas y compró un pequeño rebaño de ovejas de Camerún. Sin embargo, no tardó en darse cuenta de que las ovejas se reproducían a tal velocidad que al poco tiempo se quedó sin espacio. Las ovejas pasaron a ocupar una nueva estancia en la granja de Korbinian Klingler. El Sr. Klingler es contratista. Aprendió el oficio de carnicero pero sabe realizar todo tipo de labores que exige una granja: cuidar de los campos, sacar el estiércol, recoger heno, hacer sustituciones por vacaciones, ocuparse del ganado... Da igual que sean ovejas, cabras, vacas o caballos,” A caballo, Klingler solía pasar por una ladera donde había un establo abierto y algunos árboles, justo al lado de una propiedad del granjero Seethaler. Klingler se dio cuenta de que nadie la aprovechaba y pensó que sería un lugar ideal para ese rebaño de ovejas que iba a comprar. Como conocía al dueño de la zona, se puso de acuerdo con él y la alquiló. Después de proponer a Stefan Engl que pusiera a pastar sus ovejas, acabó por comprárselas. Desde entonces, el pequeño rebaño vive en la ladera. Korbinian Klingler no tiene que cuidarlo especialmente porque además, no es necesario esquilar a las ovejas de Camerún. De vez en cuando, Klingler mata un cordero o una oveja madre. Pasó un año y vol

Translate

Share

-
+

Change font size