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UNA CARRERA PARA SALVAR A MATILDA

Selecciones Reader´s Digest Spain

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Mayo 2025

QUEDÓ ATRAPADA BOCA ABAJO ENTRE DOS ROCAS ENORMES. ¿CÓMO LA SACARÍAN DE ALLÍ?

- Helen Signy

UNA CARRERA PARA SALVAR A MATILDA

Era la mañana del 12 de octubre del año pasado en Laguna, un pueblo a unos 100 kilómetros al norte de Sídney, en Australia. Matilda Campbell, de 23 años, salió con una amiga a pasear por el campo que se extendía detrás de la cabaña donde pasaban el fin de semana con un grupo de amigos.

Treparon por un terraplén empinado, caminaron entre altos árboles de caucho y escalaron rocas grisáceas, hasta llegar a un saliente desde donde podían tener una vista panorámica.

Con la intención de capturar el momento, Campbell buscó su teléfono. Mientras sacaba fotos, el aparato se resbaló de su mano y cayó en una grieta entre dos rocas. Se agachó para recuperarlo, pero el aparato había caído a gran profundidad entre las piedras.

Mientras extendía su brazo todo lo posible dentro de la grieta, Campbell perdió el equilibrio y cayó de cabeza en el hueco. En segundos, quedó atascada entre dos enormes bloques de piedra, boca abajo a unos tres metros de profundidad y sin poder moverse.

Las piedras curvaron su cuerpo como un plátano. Su espalda había quedado apoyada sobre una de las rocas y la parte superior del cuerpo torcida e inclinada hacia adelante. Por la fuerza de la caída, el brazo derecho había quedado atrapado detrás de la espalda, y la mano izquierda estaba ahora atascada frente a su cabeza. Sus piernas apuntaban hacia arriba.

Podía divisar un par de arañas a través de la oscuridad del hueco y rogaba que no apareciera ninguna serpiente. Podía sentir la sangre avanzando a toda velocidad hacia su cabeza.

Desde arriba, su amiga solo podía ver la planta de los pies de Campbell, pero estaba demasiado dentro de la grieta como para que pudiera llegar hasta a ella y levantarla. Para empeorar la situación, no había cobertura. Su amiga corrió entonces pendiente abajo por el terraplén hacia la cabaña y recorrió unos kilómetros en coche hasta que finalmente aparecieron algunas barras de cobertura y pudo marcar el número de emergencias.

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