Magzter GOLDで無制限に

Magzter GOLDで無制限に

10,000以上の雑誌、新聞、プレミアム記事に無制限にアクセスできます。

$149.99
 
$74.99/年

試す - 無料

Mi gato fofo

Selecciones Reader´s Digest Spain

|

Agosto 2022

Mi rollizo felino debía perder peso, pero no lograba convencerlo de intentarlo

- Lindsy Van Gelder

Mi gato fofo

MI GATO PHIL está como lo que amablemente describiríamos como “fuerte”. En realidad, su cabeza y su cola son más bien pequeñas. Pero tiene un gigantesco y ondulante abdomen. El último año llegó a pesar cerca de 11 kilos. Ahora tiene una esbelta figura de 9,5 kilos aunque la odisea está lejos de haber terminado.

Según la edad del lector y sus preferencias culturales, podría parecerse a un Winston Churchill felino o a una versión gatuna del rapero Notorious B.I.G. Yo suelo llamarlo el Gordo Phil. Lo adoro, pero es una hamburguesa rodeada de pelo. Eso lo vuelve adorable, aunque no demasiado saludable.

Para asegurarme de que Phil estuviera a mi lado durante muchos años, sabía que necesitaba hacer algunos cambios en su dieta, con o sin su consentimiento.

No es por justificarlo, pero dejadme hablar un poco sobre Phil. Lo adopté cuando tenía aproximadamente seis meses. Antes de que llegara a mi casa vivía junto a otros gatos en una alcantarilla. El grupo de rescate que lo encontró me contó que se había mantenido cazando lagartijas y comiendo donativos de un hombre que trabajaba en una panadería local. De reptiles a pan duro.

Igual que muchos animales que antes vivían en estado salvaje, Phil siempre actuaba como si estuviera a punto de morir de inanición. Devoraba desesperado la comida para gatos y maullaba para pedir más. Al principio era un gato que vivía en interior y exterior, y hacía mucho ejercicio. La vida al aire libre puede ser arriesgada para los gatos, ya que pueden ser atropellados por coches, pillar enfermedades y caer en manos de depredadores, pero el aumento del contorno de barriga no suele mencionarse entre esos riesgos.

Translate

Share

-
+

Change font size