Switch to previous version of Magzter

Try GOLD

Alzar la voz Tomar el control Cambiar destinos Darle forma al futuro
Alrededor del mundo, las mujeres hacen que sus voces se escuchen en los gobiernos y en sus comunidades, al tiempo que acercan a muchos a la equidad de género.
Por Rania Abouzeid


KENIA

RASTREADORA DE ANIMALES

Madre de tres a los 23 años, Mpayon Loboitong’o pastorea las cabras de la familia; luego de que su esposo la dejara para buscar trabajo en Nairobi, le dijeron que lo habían matado ahí. Su otro trabajo de tiempo completo: registrar los movimientos de los animales para Save the Elephants. Por un salario mensual, ella y otras ocho mujeres recorren los bosques, sin armas, entre elefantes, leones y búfalos africanos. “Lo hago para que mis hijos no se vayan a la cama con hambre”, dice.


FRANCIA

DEFENSORA DE LA PAZ

Cuando un musulmán radical realizó una matanza en su ciudad natal, Toulouse, en 2012, la primera víctima también era musulmán: un paracaidista llamado Imad Ibn Ziaten, que se volvió objetivo por su servicio a Francia. En su dolor, su madre, Latifa Ibn Ziaten, empezó una campaña por la jeunesse et la paix [la juventud y la paz] y le dio el nombre de su hijo. Inmigrante marroquí, Ibn Ziaten –quien lee un libro en voz alta, en la recámara de su nieto– visita escuelas y prisiones donde hace súplicas de comprensión mutua. “Mira los ojos de las personas y sonríe –dice–. Y ellas vendrán hacia a ti”.


INDIA

HERMANAS DESAFIANTES

Sus superiores las presionan para que permanezcan quietas y dejen de causar problemas, pero ellas se rehúsan. Cuando una monja en Kerala les dijo a los líderes de la iglesia, en múltiples ocasiones, que un obispo la había violado repetidamente, no pasó nada, así que acudió a la policía. Meses después, en septiembre de 2018, estas monjas se unieron a una protesta de dos semanas afuera de la Suprema Corte de Kerala. El obispo, que sostiene su inocencia, al final fue arrestado. Desde la izq.: las hermanas Alphy, Nina Rose, Ancitta, Anupama y Josephine. En lugar de apoyar a las monjas, la Iglesia cortó la asignación mensual para las monjas que protestaban.

INDIA

VOTANTES INTRÉPIDAS

La constitución de 1950 de India, el documento fundacional de la ex colonia británica, garantiza el voto a todos los ciudadanos indios adultos, sin importar “religión, raza, casta, sexo o lugar de nacimiento”. Desde el lanzamiento de la república moderna, en otras palabras, las mujeres indias han tenido voto y lo han ejercido. Estas mujeres en Bangalore depositaron sus boletas parlamentarias de 2019; las uñas que presumen fueron marcadas con tinta indeleble por las autoridades de la elección, práctica nacional que se supone evitará los votos repetidos. Las mujeres todavía constituyen apenas 14 % del parlamento indio, pero ya que la comisión electoral ofrece casillas con personal únicamente femenino en cada distrito parlamentario, algunos estados reportan una mayor asistencia de mujeres que de hombres en los días de elecciones.

THERESA KACHINDAMOTO RECUERDA el primer matrimonio infantil que anuló, apenas unos días después de convertirse en la primera jefa máxima de su pueblo, los ngonis, al sur de Malaui. En el distrito de Dedza, al sureste de Lilongüe, la capital, había pasado cerca de un grupo de niños y niñas que jugaban futbol, nada fuera de lo común, salvo que una de las niñas se separó del juego para amamantar a un bebé.

“Quedé impresionada –recuerda Kachindamoto–. Me dolió”. La madre “tenía 12 años, pero me mintió y dijo que tenía 13”.

Kachindamoto les informó a los venerables que la habían designado como jefa acerca de la joven madre, una niña llamada Cecilia. “Respondieron: ‘Oh, sí, es muy común en todas partes, pero ahora que eres jefa, puedes hacer lo que quieras’”.

Así que Kachindamoto lo hizo. Anuló el matrimonio y envió a la joven madre de vuelta a la escuela. Eso fue en 2003. La jefa pagó las colegiaturas de la niña hasta que acabó la escuela secundaria. Actualmente, Cecilia administra una tienda de comestibles. Cada vez que Cecilia la visita, relata Kachindamoto, “viene hasta acá y me dice: ‘Gracias, Jefa, gracias’”.

Desde la anulación de ese matrimonio, la jefa máxima Kachindamoto, de 60 años, ha cancelado un total de 2 549 uniones y regresado a las niñas a la escuela. También ha prohibido la iniciación ritual para las niñas que llegan a la pubertad, que consiste en que pierdan su virginidad con extraños.

La voz de Kachindamoto es una entre muchas que presionan por los derechos de las mujeres alrededor del mundo. La voz de una mujer, según cantaban las manifestantes en la Plaza Tahrir de El Cairo, es una revolución. La consigna fue parte de una campaña en contra de violaciones y ataques sexuales, un golpe en contra del silencio que a veces es el statu quo en Egipto y, como lo ha demostrado el movimiento #MeToo, en todo el mundo.

En años recientes, las mujeres, desde Francia hasta India y de Namibia a Japón, se han sentido más empoderadas para denunciar los delitos de los hombres, lo que ha llevado a una conversación global sobre sexismo, misoginia y las dinámicas de poder a las que las mujeres están sujetas.

En muchos sentidos, todavía es un mundo de hombres, pero, desde la política hasta las artes, las mujeres trabajan para cambiar esa situación en sus comunidades. Es una misión que se desarrolla en varias arenas: en instituciones de gobierno, en el lugar de trabajo y en el hogar, mediante el activismo en las calles y la habilidad de contar sus propias historias y darles forma a sus sociedades.

En países como Ruanda e Irak, las cuotas legislativas han garantizado una presencia femenina significativa en el parlamento. Desde 2003, Ruanda ha tenido consistentemente la representación femenina más alta, en proporción, de parlamentarias en todo el mundo (véase “Las cifras del poder”, p. 69). En Malaui y otros países africanos que no tienen el mandato legislativo de ayudar a que las mujeres se desarrollen, el cambio se fomenta desde el suelo, gracias a jefas que empoderan a mujeres y niñas.


FRANCIA

MADAME ALCALDESA

Cuando en 2014 alentaron a Marième Tamata-Varin para que se postulara como alcaldesa de la aldea de Yèbles, sus dos hijos fueron objeto de bullying y ella recibió insultos racistas y antimusulmanes. Fue la primera vez en su vida que esta inmigrante mauritana se sintió etiquetada como “otra”. Sin embargo, ganó y se convirtió en la primera alcaldesa negra y musulmana de Francia. Desde las cámaras del ayuntamiento, dignificadas por un busto de Marianne, la figura simbólica que evoca la Francia republicana, Tamata-Varin recaudó dinero de maneras creativas, incluyendo una campaña de financiamiento colectivo para una escuela nueva y otras mejoras cívicas.

Sin embargo, el cambio rara vez es fácil. El statu quo patriarcal está arraigado fuertemente, en especial en los estados autoritarios donde desafiar al sistema, seas hombre o mujer, tiene un costo alto. Hasta la fecha, ningún país en el mundo ha alcanzado la paridad de género. Los países nórdicos encabezan la lista al lograr la clasificación más alta en el índice anual Brecha Global de Género, del Foro Económico Mundial. El índice, ponderado según la población, mide las disparidades de género en cuatro ámbitos clave: salud, educación, economía y política. La mitad de la lista que se ha desempeñado de manera más deficiente incluye a Malaui y la mayoría del resto del África subsahariana. Pero hay una variación significativa dentro de la región y dos países del África subsahariana también aparecen en la lista de los primeros 10: Ruanda (sexto) y Namibia (décimo). La clasificación alta de Ruanda se debe en gran parte a una generación de leyes a favor de las mujeres después del devastador genocidio en 1994 (véase el artículo, p. 62).

La inequidad de género no está determinada o limitada por lugar, raza o religión. Canadá, por ejemplo, se ubica en el lugar 16 del índice mundial, en tanto que Estados Unidos está en el 51, con lo que arrastra la clasificación general de América del Norte, debido al estancamiento en el subíndice del “empoderamiento político” y a una disminución en la paridad de género en los puestos de secretarías, así como a un descenso en la educación.

Las clasificaciones le añaden textura a nuestro entendimiento de la influencia y los retos de las mujeres en todo el mundo, particularmente en Medio Oriente y África, dos grandes regiones geográficas que a menudo se reducen a monolitos homogeneizados y donde se eliminan las diferencias sutiles que hacen único a cada país.

“No hay un tipo de mujer en Medio Oriente”, indica la actriz y directora libanesa Nadine Labaki, la primera cineasta árabe nominada para un Oscar por Cafarnaúm, su desgarrador drama en lengua árabe sobre los niños de la calle.

“Hay muchas mujeres diferentes, pero la mayoría de ellas, incluso en las circunstancias más difíciles, son fuertes –dice Labaki–. Las mujeres encuentran la fuerza para luchar a su manera, ya sea dentro de sus familias o, en una escala mayor, en sus trabajos. Tal es el poder que tienen. Cuando pienso en cualquier mujer de esta región, no la imagino sumisa o débil. Nunca”.

Bochra Belhaj Hamida, parlamentaria tunecina, abogada de derechos humanos y una de las fundadoras y ex líder de la Asociación Tunecina de Mujeres Democráticas, señala que es “colonialista” pensar que una mujer árabe, por ejemplo, aceptará menos derechos que una mujer occidental, pero su enfoque para lograr esos derechos podría diferir.

En Irán, las activistas continúan con la presión por el cambio mediante actos de protesta individuales, en redes sociales y en sus hogares, como desafiar el requisito de que las mujeres usen hiyab. Nasrin Sotoudeh, abogada de derechos humanos que representó a muchas mujeres arrestadas, fue sentenciada en marzo de 2019 a 38 años y medio de prisión y 148 latigazos.

Continue Reading with Magzter GOLD

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Noviembre 2019

MORE STORIES FROM NATIONAL GEOGRAPHIC EN ESPAÑOLView All
La Cima Del Mundo Se Derrite
National Geographic en Español
10 mins read
Nuestra Adicción Al Plástico
National Geographic en Español
10+ mins read
El Atractivo De Los Lugares Fríos
National Geographic en Español
6 mins read
Bajo Jerusalén
National Geographic en Español
10 mins read
Aletas Con Un Lugar En La Historia
National Geographic en Español
1 min read
Al Rescate De Los Parques Africanos
National Geographic en Español
10+ mins read
Deja dormir al oso
National Geographic en Español
3 mins read
En las orquídeas coinciden el mito y la medicina tradicional
National Geographic en Español
1 min read
Guerreras En La Historia
National Geographic en Español
3 mins read
El derecho a estar segura
National Geographic en Español
6 mins read