يحاول ذهب - حر
Mi guerra contra el insomnio
Marzo 2022
|Selecciones Reader´s Digest
HACE UN PAR de años, el Gobierno británico contempló la posibilidad de publicar una guía oficial que informara a la gente de distintas edades sobre cuántas horas deberían dormir al día. Habría sido un error. ¿No se habían dado cuenta de que la gente que no duerme lo suficiente es porque está preocupada por dormir lo suficiente?
Yo me paso parte de la noche calculando de manera febril. “Ya son las 2:20 de la mañana y me acosté a las 11, lo que significa que solo he dormido tres horas y 20 minutos, y como se supone que debo dormir ocho horas, es un déficit de…”
Para alguien como yo, malo en aritmética, este cálculo implica articular con la boca los números, usar los dedos, y recitar las tablas de multiplicar que apenas recuerdo, tanto que, para cuando termino, ya han pasado 15 minutos, y debo comenzar de nuevo el cálculo.
Mientras, no sé qué hacer con los brazos. Una vez en la cama, parece que tengo demasiados. Deslizo uno bajo la almohada, y elevo otro sobre la cabeza, y todavía tengo un tercero y un cuarto que no sé dónde colocar. Si hubiera una manera de hacerlos desmontables, podría tener la oportunidad de dar una cabezada.
Todo lo referente a la almohada también es un caos. Demasiado fina, pero si la doblo, demasiado gruesa. Un brazo retorcido hacia arriba, más almohada, parece correcto, sobre todo porque tengo brazos de sobra, pero entonces se me duerme el codo y se me calienta la cabeza.
Me doy la vuelta, sustituyendo el brazo entumecido por uno nuevo, lo que significa que ahora miro hacia el reloj. ¿Por qué hacen despertadores con números tan grandes e iluminados? ¿No podría el gobierno intervenir con algunas regulaciones sobre la iluminación del reloj?
هذه القصة من طبعة Marzo 2022 من Selecciones Reader´s Digest.
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