LAS RAZONES DETRAS DE LA RENOVACION
National Geographic en Español|Abril 2020
LA VIDA SERÁ DIFERENTE –Y MÁS CÁLIDA– EN 2070. AUN ASÍ, ENCONTRAREMOS FORMAS DE LIMITAR LAS EMISIONES DE CARBONO.
EMMA MARRIS

EL CABELLO CAFÉ DE MI madre es largo y está peinado de raya en medio. Ella cose unas vainas de eucalipto en un vestido hecho de tela de cortina verde pálido y ríe con sus amigas. Tiene 19 años.

Es febrero de 1970, unos cuantos meses antes del primer Día de la Tierra, y los estudiantes de la Universidad Estatal San José en California hacen una “Feria de Supervivencia”, en la que planean enterrar un Ford Maverick amarillo nuevo. El Maverick y todos los motores de combustión serán declarados muertos, porque vomitan los contaminantes que han ayudado a crear un esmog nauseabundo que envuelve San José y otras ciudades del mundo. El Maverick, escribió Paul Avery, del San Francisco Chronicle, “fue empujado por el centro de San José en un desfile encabezado por tres ministros, la banda de la escuela y un grupo de atractivas estudiantes envueltas en velos verdes”.

Mi madre recuerda bien esos velos 50 años después. Los estudiantes de ese entonces se preocupaban por el agua sucia y la sobrepoblación, así como por el aire contaminado, pero mi madre era optimista. “Suponía que los seres humanos daríamos un paso al frente cuando fuera necesario”, me dijo. Y hasta cierto punto lo hicimos: los autos en Estados Unidos son 99 % más limpios que entonces, gracias a las leyes contra la contaminación.

No heredé el cabello café de mi madre ni su habilidad para coser. A los 41, todavía le llevo mi ropa para que la arregle, pero tengo su optimismo y, en estos días, hay nuevos motivos para dar un paso al frente.

¿Te late la onda?

Previo al Día de la Tierra, en febrero de 1970, estudiantes de la Universidad Estatal San José en California compraron un Ford Maverick nuevo, lo empujaron hasta el centro del campus y lo enterraron 3.5 metros bajo tierra. La ceremonia fue una declaración antiesmog como parte de la “Feria de Supervivencia”, una semana que originó uno de los primeros departamentos de estudios ambientales en una universidad estadounidense. STAN CREIGHTON, SAN FRANCISCO CHRONICLE/POLARIS

Después de 15 años de reportar sobre el medio ambiente para publicaciones científicas y de divulgación, y para un libro sobre el futuro de la conservación, a menudo todavía me siento abrumada por la red de problemas que enfrentamos: cambio climático, poblaciones decrecientes de plantas y animales silvestres, injusticia ambiental extendida. Son más difíciles de arreglar que el esmog. ¿Qué me da esperanza? Tenemos el conocimiento y la tecnología que necesitamos para alimentar a una población más grande, proveer energía para todos, empezar a revertir el cambio climático y prevenir la mayoría de las extinciones. El deseo público de acción está en el aire y estalla en las calles. En septiembre pasado, cerca de seis millones de personas en todo el mundo se declararon en “huelga climática”. Creo que construiremos un buen 2070.

No se parecerá a 2020 o a 1970. No podemos deshacer lo que ya está hecho, ni retroceder en el tiempo. El cambio –ecológico, económico, social– es inevitable. Una parte será trágica; perderemos cosas que amamos: especies, lugares, relaciones con el mundo no humano que han durado milenios. Algunos cambios serán difíciles de predecir. Los ecosistemas se redistribuirán, las especies evolucionarán.

Nosotros también cambiaremos. Muchos aprenderemos a vernos de manera diferente, como una especie entre muchas, parte de la naturaleza, no en oposición a ella. Predigo que voltearemos a ver el final del siglo xx y el principio del xxi como una transición dolorosa, turbulenta, en la que la humanidad aprendió a prosperar gracias a relaciones ecológicas positivas mutuas y con las especies que nos rodean.

NUESTRO MAYOR RETO COMPARTIDO es el cambio climático. Si parece abrumador, es en parte porque nosotros, como individuos, no podemos pararlo. Incluso si fuéramos consumidores verdes perfectos –nos rehusáramos a tomar vuelos, reutilizáramos las bolsas de las compras, nos hiciéramos veganos–, estamos atrapados en un sistema que hace imposible dejar de contribuir al problema. Para vivir se necesita comer, ir al trabajo, mantenerse lo suficientemente cálido en invierno y fresco en verano para trabajar y dormir. Por ahora, en la mayoría de los lugares resulta imposible hacer estas cosas sin emitir carbono.

Pero el cambio puede ocurrir más rápido de lo que muchos podrían apreciar. En muchos lugares, los automóviles reemplazaron a los caballos en 15 años. Durante miles de años sobrevivimos sin plástico y después, en unas cuántas décadas, ya estaba en todas partes. A lo largo de la historia hemos sido al mismo tiempo inventores ingeniosos y rápidos para adoptar tecnologías nuevas. Con voluntad popular y las políticas correctas no tendremos problemas para crear fuentes de energía nuevas e infraestructura de transporte, bienes hechos sin toxinas o emisiones de bióxido de carbono, sustitutos de plástico biodegradables.

Como individuos es mucho más efectivo emplear nuestra energía en exigir esas políticas, las cuales harán que ser verde sea un camino más barato y fácil que comprar las opciones ecológicas disponibles en un nicho de mercado hoy día. Cada vez más, veo que las personas se dan cuenta de esto, y eso también me da esperanza. No podemos resolver la crisis climática siendo “buenos” consumidores, pero en definitiva podemos mejorar mucho las cosas al ser buenos ciudadanos.

Continue reading your story on the app

Continue reading your story in the magazine

MORE STORIES FROM NATIONAL GEOGRAPHIC EN ESPAÑOLView All

Esta primavera, ayuda a los animales silvestres y sus crías con proyectos caseros y no intervengas si no hace falta.

Planeta posible

1 min read
National Geographic en Español
Abril 2022

Ratones y humanos: imagina todo lo que ven

Neurociencia

1 min read
National Geographic en Español
Abril 2022

La extraña maravilla de los hipocampos

Parecen una mezcla de otros animales, los machos dan a luz y aún tenemos mucho que aprender de ellos. Sin embargo, estos peculiares peces están amenazados.

7 mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

Hacia la montaña, a un mundo perdido

Una cima plana en lo alto de la selva amazónica ofrece a los investigadores la oportunidad de identificar especies nuevas y develar los secretos de la evolución. El mayor reto: llegar ahí.

10+ mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

La zona de conflicto

Un fotógrafo captura el enfrentamiento entre humanos y chimpancés en un poblado de Uganda.

6 mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

El ajuste de cuentas de Sudán

Los jóvenes sudaneses se inspiran en el pasado para demandar un mejor futuro.

10+ mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

Todo por un canto

La pasión de Cuba por las aves canoras silvestres las pone en riesgo.

7 mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

Surfear montañas

Justine Dupont, surfista francés de olas grandes, monta un coloso de Nazaré durante una competencia en 2020.

4 mins read
National Geographic en Español
Abril 2022

Defender la tierra, pagar con sus vidas

Desde 2016, 1 297 líderes comunitarios han sido asesinados en Colombia por resistirse a la intervención de desarrolladores y cárteles de la droga.

10+ mins read
National Geographic en Español
Marzo 2022

Sin Ocultar

La búsqueda de una buceadora por conocer las historias de quienes se perdieron en los barcos esclavistas revela el lado humano de una época trágica y la ayuda a conectar con la rica historia de su familia.

10+ mins read
National Geographic en Español
Marzo 2022