El enigma de Prince
Esquire Latinoamérica|Abril 2021
Este mes se cumplen cinco años de la muerte repentina y confusa del músico excepcionalmente dotado y más enigmático de la era del pop. Alexis Petridis, de Esquire, fue el último periodista británico que entrevistó a Prince. En este texto celebra la vida, el legado y el mito inmortal de la arrebatadora estrella y menos comprendida de la música.
Por Alexis Petridis

Es la noche helada de un sábado de noviembre en 2015 y estoy afuera de lo que parece una propiedad industrial en un suburbio anodino de Minneapolis llamado Chanhassen.

Por la reja de alambre alcanzo a ver Paisley Park, las ocinas centrales de Prince desde 1987. Albergan un estudio de grabación, dos salas de conciertos –una enorme y otra íntima, del tamaño de un club nocturno– y The Vault, el almacén semimítico que resguarda la impresionante colección de música que Prince nunca se dignó a publicar en vida: según se dice contiene, literalmente, miles de canciones. También es donde dentro de seis meses morirá a los 57 años de una sobredosis de fentanilo –opioide analgésico entre 20 y 50 veces más potente que la heroína– que lo dejará seis horas desplomado antes de que lo encuentren sin vida.

Sin embargo, en noviembre de 2015 esto es un futuro inconcebible. Prince está vivo, al parecer muy sano y comportándose tal como uno esperaría: a partir de una peculiar lógica interna que tiene perfecto sentido para él, pero es por completo desconcertante para el resto del mundo. Hay otros cuatro representantes de la prensa europea en la entrada, asomados a la reja, y nadie tiene idea de por qué estamos aquí. Nos convocaron porque, al parecer, Prince “tuvo una lluvia de ideas antier en la madrugada” y requirió nuestra presencia.

Nuestros jefes estuvieron de acuerdo y aquí estamos, entrando escoltados a Paisley Park, en donde las cosas están por ponerse aún más raras. Desde fuera no impresiona y no se parece nada a la utopía musical que describe la canción homónima, según la cual niños juegan y ríen en sube y bajas y “no hay reglas”; parece más una tienda de Ikea. Pero dentro, todo cambia. Paisley Park es una locura. El símbolo por el que en 1993 cambió su nombre (una fusión de los emblemas de género masculino y femenino), está en todas partes: cuelga del techo, está pintado en bocinas y consolas de mezcla de audio, incrustado en el piso y en letreros neón que iluminan habitaciones. Hay murales francamente espantosos que retratan al propietario del estudio con varios colaboradores ilustres. Hay una habitación iluminada con luces ultravioleta, pinturas resplandecientes de estrellas y planetas que cuelgan de las paredes.

Las personas que nos dan el recorrido son agradables aunque un poco raras y su devoción por Prince tiene un toque de secta. En algún punto, alguien me muestra una raqueta de ping-pong maltratada que pertenece al gran hombre, como si me mostrara una reliquia; supongo que es inevitable. Si en algo coinciden todos los que han trabajado con Prince en el curso de su carrera es que hacerlo exige total sumisión frente a sus caprichos y voluntad, así como la disposición para seguir la peculiar lógica del arriba mencionado: se te convocará al estudio en el momento menos esperado y dejarás todo lo que estás haciendo para llegar de inmediato. Un miembro de The Revolution, la mejor banda que lo acompañó, recibió esa llamada en la recepción de su boda: terminó grabando una canción mientras su esposa lo esperaba dormida en un sillón del estudio.

Más aún, trabajas con Prince muy consciente de que no te necesita. Él puede hacer todo solo y mejor que tú: componer canciones, tocar cualquier instrumento, producir, cantar con una voz que cambia sin esfuerzo de barítono a agudo falsete, bailar... Y si está de malas, te lo va a recordar. Este ambiente de trabajo debe tener un efecto psicológico.

Estamos sentados en la sala de conciertos pequeña sin saber qué hacemos allí, esperando a Prince. Se ve estupendo, en todo sentido. No aparenta sus 57 años y alguien más parecería idiota con lo que trae puesto: conjunto blanco de acampanados pantalones skinny, top, enormes sandalias con plataformas y calcetines blancos. Los observo muy bien porque terminamos sentados a sus pies, él se acomoda detrás de un teclado y nos responde con un micrófono: si alguien hace una pregunta que no le gusta, toca el tema de Dimensión desconocida y sacude la cabeza.

Nos cuenta que nos convocó porque hará una gira en Europa –nada más él, tocando el piano, solo– aunque no han conrmado ninguna de las fechas. Habla de lo mucho que desprecia la industria musical, de componer canciones, de la controvertida activista Rachel Dolezal –o como él la describe: “Aquella señora que dijo que era negra aunque es blanca”– y su teclado. “¿Saben qué me gusta mucho?”, dice. Después presiona un botón, empieza a sonar “Sign o’ the Times”, Prince me mira directo a los ojos y me pregunta: “¿Te animas?”.

Me invade una extraña mezcla de pánico y confusión totales. Mi semana transcurría en la normalidad habitual hasta hace 24 horas. Ahora es sábado por la noche y estoy en Minneapolis, en Paisley Park, sentado a los pies de Prince, quien sugiere que le cante “Sign o’ the Times”, algo que tengo las mismas ganas de hacer que desnudarme y dar vueltas de carro frente a esta gente. ¿Cómo pasó? ¿Cómo convence un hombre a periódicos de toda Europa que dejen lo que están haciendo y envíen a periodistas al otro lado del mundo, asumiendo ellos sus gastos, sin explicar por qué, literalmente décadas después de haber publicado un disco que alguien considere un clásico, a parte de un fan loco de Prince?

Lo miro y niego con la cabeza. Se encoge de hombros y apaga la música. Nunca se hace la gira que supuestamente vinimos a cubrir: Prince muere tras cuatro conciertos de su gira por Norteamérica.

¿Cómo sucedió? No nada más la entrevista, la visita relámpago a Minneapolis y la interpretación espontánea de “Sign o’ the Times”, sino todo: el grado casi inhumano de talento polímata; el repentino y vertiginoso ascenso a la fama en los 80, la sucesión de discos de€nitorios, y sin competencia, que comienza con Dirty Mind (1980) y termina, según tu perspectiva, con Lovesexy (1988) o Diamonds and Pearls (1991) o el disco de 1992 que no tiene título, solo una foto del símbolo por el que cambió su nombre el siguiente año.

El torrente imparable de producción musical que implica que la bóveda de Paisley Park contiene decenas de discos terminados que el público desconoce; el descenso peculiar de un hombre que tiene derecho a declararse la estrella de pop más grande de mediados de los 80, pero cuyos discos posteriores no llegaron a las listas de popularidad; los últimos años, con sus constantes sugerencias de un renacimiento creativo inmenso que nunca llegó, el triste y solitario deceso.

Continue reading your story on the app

Continue reading your story in the magazine

MORE STORIES FROM ESQUIRE LATINOAMÉRICAView All

mr. big heart

Justin Theroux es el rey de Nueva York y un personaje contundente en Hollywood, ícono del estilo y hombre ejemplar; también exesposo, buen amigo, hijo y atento a lo esencial de la vida.

10+ mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

¡Hola, Sebastián!

Tommy Hilfiger incluyó a Yatra como parte de la imagen de Impat , su nueva fragancia.

1 min read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

¿A qué huele Hermès?

Christine Nagel, directora de creación olfativa de la casa francesa, se encargó de dar vida a H24, fragancia concebida con justas dosis de sensual e informal atemporalidad. Disfruta, como nosotros, de esta conversación exclusiva para Esquire.

5 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

LA EMERGENCIA CLIMÁTICA

La pandemia no solo ha dejado mortalidad y pobreza. También logró despertar a los gobiernos (¿ahora sí?), para tomar en serio la crisis ambiental y a poner el foco en las energías renovables, la regulación de los suelos para el ganado y el cultivo de algodones. ¿Cuáles son los retos y acciones para un auténtico mundo mejor?

10+ mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

Una HISTORIA de PASIÓN y adrenalina

Desde sus albores en el lejano 1950, la Fórmula 1 ha cautivado en el mundo a generaciones de fanáticos de la velocidad. Son más de siete décadas de una trayectoria tan extensa como fascinante. Considerando los Grandes Premios disputados hasta la fecha (superan los 1000) y los 33 pilotos merecedores del título de campeón mundial, elegir los momentos memorables de la F1 resulta una tarea titánica. Esto es lo que ofrece Formula 1: The Impossible Collection, el nuevo libro que, definitivamente, querrás en tu colección.

2 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

El hipermercado

(o cuando necesitas algo más que un Ferrari)...

10 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

Mauricio Abad – Casual y a la medida

Si piensas que los servicios a la medida de una casa de moda son exclusivamente para trajes y prendas formales, la experiencia Su Misura de Ermenegildo Zegna llega para borrar esa idea, y lo confirmamos junto al joven actor Mauricio Abad, peruano de nacimiento pero chilango de corazón.

1 min read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

La Magia de Miles

Adaptando la experimentación como base de su repertorio, el gran compositor y trompetista supo alejarse de lo probado para adoptar enfoques inesperados en su estilo personal y sonidos prodigiosos.

2 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

Cuestión de dimensiones

Solo uno de cada dos hombres está satisfecho con las proporciones de su órgano genital, pero los centímetros a los que aspiran no son los míticos veintitantos…

8 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021

2021: El año de C. Tangana

Un músico que sabe qué quiere decir y a quién quiere decirlo; así lo confirma con El madrileño, su más reciente disco. Porque le gusta ganar y sabe cómo hacerlo, no esconde vulnerabilidades y es capaz de convertirlas en fortalezas, como los empresarios exitosos. Es el primer español en entrar a las listas globales el día del estreno. En exclusiva con Esquire México nos habla sobre su música y declaración de estilo.

7 mins read
Esquire Latinoamérica
Mayo 2021
RELATED STORIES

Dance Dance Revolution

Ballet principal James Whiteside has expanded the audience for his art by pushing its boundaries.

5 mins read
Fast Company
Summer 2021

ROYAL FEUD BY THE NUMBERS!

Mixing mystic arts to explain the pain

3 mins read
Globe
May 10, 2021

HOME SCHOOL

Local makers help build an at-home classroom.

2 mins read
Baltimore magazine
April 2021

Meghan Markle, Prince Harry Reveal First Netflix Docuseries

Meghan Markle and Prince Harry’s first Netflix series will center on the Invictus Games, which gives sick and injured military personnel and veterans the opportunity to compete in sports.

1 min read
AppleMagazine
April 09, 2021

FATHER-IN-LAW TRASHES NAZI PRINCE!

PRINCE HARRY’S estranged father-in-law, Thomas Markle Sr., is slamming the rogue royal as “snotty” and a lousy spouse who failed to give his daughter the shoulder she needed to lean on when the blues made her “suicidal.”

1 min read
Globe
March 29, 2021

MEGHAN'S MELODRAMA!

Blames ‘smear campaign’ for charges she bullied aides

2 mins read
National Enquirer
March 22, 2021

Royal Revisit

A sequel squeaks by with just enough gags and a lot of nostalgia.

6 mins read
New York magazine
March 15 - 28, 2021

IT'S A BOY!

A ROYAL WELCOME! PRINCESS EUGENIE AND HER HUSBAND JACK SHOW OFF — WELL A LITTLE BIT, AT LEAST — THEIR NEW ARRIVAL.

1 min read
Star
March 01, 2021

William & Kate: BABY #4?

A royal full house!

1 min read
Star
March 01, 2021

HARRY GETS THRONE OUT!

Queen removes rouge from line of succession over TV betrayal

3 mins read
Globe
March 15, 2021