El cementerio de los leones
CHILANGO|Agosto 2018 - 177

En lo profundo de uno de los últimos bosques de la CDMX, los cementerios de oyameles revelan que la contaminación persiste y mata. El ozono, en particular, aniquila no sólo a los humanos, acaba con los árboles. Desde la biología genética, dos científicas y comuneros de la zona luchan por salvar el primer Parque Nacional de México: el Desierto de los Leones.

Por Emiliano Rodríguez Mega e Ignacio Rodríguez Reyna

 

En una nublada mañana de marzo de 2017, Alicia Mastretta Yanes cargó en el Jeep de su padre un tanque de nitrógeno líquido y manejó hacia los límites del suroeste de la Ciudad de México, dejando atrás el incesante zumbido del tráfico citadino. El paisaje, un bosque húmedo y frío, repleto de oyameles y pinos, pronto se convirtió en un descampado con árboles caídos y troncos desnudos que se elevaban como arpones hacia el cielo. Se encontraba en uno de los cerros más altos del Parque Nacional Desierto de los Leones, el bosque protegido más antiguo de la capital.

Mientras sus estudiantes recolectaban hojas de los oyameles muertos o moribundos y las sumergían en nitrógeno líquido para congelarlas, Mastretta sintió que el lugar se parecía al cementerio de elefantes de El Rey León. Desde hace décadas, los habitantes de las comunidades cercanas habían comenzado a llamar a esas áreas “cementerios”, por la impresionante cantidad de árboles muertos.

Allí, en medio de la devastación, Alicia Mastretta, bióloga egresada de la UNAM y adscrita a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), se preguntó si el primer Parque Nacional de México podría ser salvado.

Hace más de un siglo, el Desierto de los Leones fue declarado área protegida. Pero los árboles del parque no han corrido con mucha suerte. Los pinos, robles y oyameles han sufrido la tala ilegal, han sido atacados por plantas invasoras, infestados por plagas, arrasados por los incendios y, lo más grave, envenenados por la contaminación atmosférica.

Hace más de un siglo, el Desierto de los Leones fue declarado área protegida, con el propósito de salvaguardar sus manantiales, que suplían de agua a la capital. Pero los árboles del parque no han corrido con mucha suerte. Los pinos, robles y oyameles han sufrido la tala ilegal, han sido atacados por plantas invasoras, infestados por plagas de insectos, arrasados por los incendios y, lo más grave, envenenados por la contaminación atmosférica.

El deterioro más dramático del Desierto de los Leones ocurrió en la década de los ochenta, cuando los oyameles comenzaron a teñirse de rojo cobrizo, el mismo síntoma observado en otros bosques cercanos a ciudades muy contaminadas, como Los Ángeles. Muchos perdieron su follaje y aparecieron grandes extensiones de “cementerios”.

En unos cuantos años, la vegetación dañada ya equivalía a más del 30 por ciento de la extensión del parque. Docenas de miles de árboles muertos y moribundos han sustituido las laderas verdes de este parque», escribieron en 1987, para la revista American Forests, los especialistas forestales Jorge Macías Sámano y William M. Ciesla.

Los investigadores identificaron la causa: la niebla tóxica de ozono que asfixia a la Ciudad de México, formada cuando las emisiones de automóviles y fábricas interactúan con la luz del sol. El ozono no sólo daña los pulmones de los seres humanos; los árboles también lo absorben.

La merma de árboles en el Desierto de los Leones ha sido tan dramática que los gobiernos en turno de la capital han lanzado campañas de reforestación, principalmente de oyameles (Abies religiosa) y distintas especies de pinos y cipreses. El esfuerzo ha sido inútil, sólo una especie de pino prosperó, mientras el resto lucha por sobrevivir.

El panorama ha mejorado ligeramente en años recientes, más árboles jóvenes han echado raíces en una porción del parque. Pero Verónica Reyes Galindo, estudiante de la maestría en Biología Evolutiva de la UNAM, está convencida de que esta sólo ha sido una solución a corto plazo: algunos de los árboles que fueron plantados hace tres años han comenzado a mostrar señales de daño por ozono.

Estamos pasándonos de lanza con la contaminación atmosférica –explica Alicia Mastretta–. Y tenemos que buscar aquellos árboles que puedan levantarse mejor». Desde hace años, Alicia, doctora en Biología por la Universidad de Anglia, en Reino Unido, trabaja en una estrategia —que no tiene precedentes en el mundo— para fortalecer el bosque del Desierto de los Leones y lograr que resista ante la contaminación.

Llega un momento en que duele estar aquí. Pero eso sólo ocurre después de varias horas, luego de escuchar las respuestas que la ciencia ensaya para explicar la catástrofe. Aunque muchos chilangos no nos damos por enterados, este bosque también forma parte de nuestra ciudad y su existencia es vital para el ciclo del agua.

La primera impresión es que no sucede mucho. Manchones de árboles por aquí, por allá, de tanto en tanto un tronco talado. El sol quema, no reparamos que esta temperatura es anormal para un bosque húmedo. Mientras llegamos a la cima del cerro, Alicia y Verónica hablan con fervor de su trabajo, de su apuesta por la ciencia como una manera de ayudar a los comuneros de Santa Rosa Xochiac, a cuyas tierras pertenece este pedazo de bosque herido. Dos jóvenes científicas de la UNAM intentan descifrar cómo resarcir un desastre cuya intensidad se va revelando conforme se asciende por los caminos de este parque nacional.

Continue reading your story on the app

Continue reading your story in the magazine

MORE STORIES FROM CHILANGOView All

Banquete para el alma

Se termina un año duro y vale la pena cerrarlo con arte. Estas expos cuentan con las medidas de higiene y seguridad; vísitalas con previa cita.

2 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Conexión Funk

El legendario músico Alan Parker, que ha colaborado con personajes de la talla de Michael Jackson y Al Green, lidera la alineación The Brooks, banda de funk canadiense integrada por Alexandre Lapointe (quien ha trabajado al lado de Joel Campbell, director musical de Tina Turner), Maxime Bellavance (batería), Philippe Look (guitarra), Daniel Thouin (teclados), Sébastien Grenier (saxofón), Hichem Khalfa (trompeta) y Philippe Beaudin (percusiones). Ahora andan de estreno con su disco Any Day Now.

2 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Mi cuerpo durante el confinamiento

Resguardarse en casa trajo consigo cambios de hábitos, sobre todo para quienes disfrutan la actividad física. Las consecuencias pueden ser graves para su salud.

3 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Especies ilustradas

El gusto por la biología llevó a Diana Flores a la ilustración botánica y ahora la plasma tanto en atlas de especies como en una nueva línea de ropa.

3 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Un lugar de sensibilización

A propósito de la reciente publicación en nuestro país de Nefando, platicamos con la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda.

2 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Expresión paso a paso

El tap conmueve a través del movimiento armónico, el ritmo y la habilidad de comunicar con los pies lo que no se puede decir con palabras.

3 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Beethoven Heroico

En confinamiento, la obra de Ludwig van Beethoven (1770–1827) encuentra “coincidencias asombrosas, a veces macabras”, entre lo que sufrió el compositor en vida y lo que en estos días pandémicos puede afectarnos a los simples mortales. Y no se queda en la música: “Más allá de considerarlo un grandísimo compositor, es un referente universal del arte occidental, un ejemplo heroico de reinvención y resiliencia”, dice el crítico Gerardo Kleinburg, quien propone que este diciembre y durante 2021 celebremos el auténtico año de Beethoven.

4 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

El drama de un año

Sobre el escenario se logra la expresión artística más viva y entrañable, pero en pandemia las pantallas son un soporte de propuestas convencionales y multidisciplinarias.

4 mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Cómo sobrevivir al 2021

Tenemos buenas y malas noticias. La buena es que por fin se terminó 2020. La mala es que 2021 se le parece bastante. La diferencia, fundamental y decisiva, es que el nuevo año invita a un posible reencuentro con la vida que llevábamos antes de la pandemia, esa añorada época en que nadie entraba en pánico si alguien tosía.

10+ mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205

Somos chilangos y podemos con todo: historias de éxito en un año de pandemia

Porque la vida está llena de matices y hasta en los momentosmenos esperados ocurren cosas extraordinarias, de 2020 decidimosquedarnos con las experiencias de gente que, buscando una salidaa la crisis provocada por el COVID-19, se reinventó y creció.Estas personas nos inspiran y brindan esperanza.

10+ mins read
CHILANGO
Diciembre 2020 - Enero 2021 - 205