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2:01:39 - La Marca A Vencer
Durante la 45 edición del BMW Maratón de Berlín, los atletas kenianos brillaron nuevamente en ambas categorías. El récord varonil volvió a romperse, vía Eliud Kipchoge, y en mujeres, Gladys Cherono también impuso marca para este gran evento.

Un maratón emblemático que en su primera edición, en 1974, solo contó con la participación de 286 inscritos, y que exponencialmente con la calidad de su recorrido y gracias a una logística y seguridad impecable ha rebasado toda expectativa de éxito, con más de 60 mil corredores en la actualidad, convirtiéndose en la competencia deportiva más importante y con más tradición de Europa, y en la que se ha roto el récord mundial en 11 ocasiones.

Es considerado el maratón más veloz del mundo por varios factores de logística, comenzando con una altitud en la salida de 38 metros sobre el nivel del mar, manteniendo su trazo plano y constante con pocas esquinas que no excede los 53 metros en su cresta más alta. La temperatura promedio de septiembre en Berlín oscila por los 15 grados, lo cual ayuda a un menor desgaste energético. Esta es la temperatura óptima para largas distancias, el suelo de Berlín es asfaltado, lo que genera menos impacto que el concreto. La línea de meta y salida se encuentran próximas en la zona verde de Tiergarten, donde existe una gran cantidad de árboles que cubren del sol.

La salida cuenta con cajones diferenciados por tiempos, a partir del tercer kilómetro se abren ante tus ojos edificios emblemáticos como la Catedral y la Universidad de Humboldt. El trayecto pasa por la Plaza Grosser Stern, atravesando la ciudad de norte a sur y luego de este a oeste.

Los puntos de abastecimiento así como los servicios médicos, se encuentran bien especificados a lo largo del circuito y diseñados a conciencia. De esta forma podrás ser testigo de lugares que quedarán grabados en tu memoria como el Muro de Berlín, Alexander Platz, Checkpoint Charlie o la Iglesia del Kaiser Wilheim. Entre los kilómetros 32 y 36 aparecen las primeras inclinaciones del recorrido, aunque apenas son perceptibles, siendo las bajadas las que se agradecen en este punto, en el kilómetro 37 se experimenta la pendiente ancha conocida como Hohenzollerndamm, comienza a reducirse el circuito rumbo al 40, en los dos kilómetros finales se experimenta el último giro a la izquierda para sentir el abrazo de piedra de las columnas de 26 metros, al cruzar la meta por la emblemática Puerta de Brandeburgo.

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Septiembre 2019