La Belleza Triste De Miroslava
Vanidades México|Marzo 07 - 2019
La Belleza Triste De Miroslava

La Segunda Guerra Mundial la llevó a buscar refugio en México, donde se convirtió en una estrella fugaz; su eterna melancolía la empujó al suicidio cuando tenía apenas 29 años y una prometedora arrera en el séptimo arte. No obstante, un misterio rondó su muerte por años.

Rodrigo De Alba

Era la década de los 50 y los pe-riodistas tenían la mala costumbre de ‘matar’ actrices; es decir, difundir rumores de falsas muertes para hacerle publicidad a alguna estrella; por ese motivo, cuando trascendió que la bellísima Miroslava se había suicidado, pocos lo creyeron. ¿Por qué se quitaría la vida una mujer tan talentosa, joven y en la mejor etapa de su carrera? Apenas unas semanas antes había estrenado el éxito de taquilla Escuela de vagabundos, filme en el que compartió créditos con el máximo ídolo de México, Pedro Infante, quien por cierto solía llamarla “Miros… ¡mango!”; también estaba por llegar a la cartelera Ensayo de un crimen, cinta en la que fue dirigida por Luis Buñuel. Por si fuera poco, tenía proyectos en puerta en Hollywood, el máximo escenario del séptimo arte.

Por supuesto, al confirmarse la noticia se dio por hecho que el causante de la fatal decisión debía ser un hombre, un torero de profesión conocido a nivel mundial y con fama de mujeriego: Luis Miguel Dominguín, lo que sumó dramatismo a la historia. Sin embargo, la teatralidad con la que fue encontrado su cuerpo, una serie de inconsistencias, episodios de su pasado, una acusación de ser espía comunista y otros intentos de suicidio, sumados al silencio total de su círculo íntimo que incluía a la rumbera Ninón Sevilla y al actor Ernesto Alonso, pusieron en duda esta versión. Tendrían que pasar décadas para que alguien decidiera levantar la voz y revelara un secreto que muchos juraron llevarse a la tumba.

El horror de la guerra

De Miroslava se decía que era la estrella que vino del frío. Era verdad: Miroslava Šternová Beková nació en el invierno de Praga, Checoslovaquia, un 27 de febrero de 1926. Fue registrada por Oskar Šternová, próspero médico judío quien le dio su apellido, aunque no era su padre; su madre, Miroslava Beková, se había embarazado de otro hombre, hecho que no le importó a Oskar, quien decidió casarse con ella y adoptar a su pequeña hija. La futura actriz no descubriría la verdad hasta años después y en la peor de las circunstancias. Más tarde, la familia crecía con la llegada de su hermano Ivo.

En Praga su niñez fue perfecta: recibió la educación propia de las hijas de familias acomodadas y también mucho amor, en especial de su padre, que la llamaba cariñosamente “Bambulka” (“bolita de lana” en checo). En aquellos años sus inquietudes estaban alejadas del séptimo arte: le interesaba la pintura, pero sus sueños y su privilegiada vida terminarían de manera súbita con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión de la Alemania nazi a Checoslovaquia. Este hecho le causaría una serie de pérdidas que marcarían su vida: primero, cuando el doctor Oskar Šternová fue detenido y ante la amenaza de que la familia fuera mandada a un campo de concentración, tuvo que revelar la verdad: su esposa no era judía y la pequeña Miroslava era adoptada, ello no importó a los nazis, que los mantuvieron semanas detenidos. Al ser liberados decidieron escapar del país; pero en la huida dejaron atrás a la abuela, a quien la niña adoraba. Esta separación le causó a la futura diva un terrible sentimiento de culpa con el que cargó hasta sus últimos días.

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories, newspapers and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Marzo 07 - 2019