Julio Iglesias - Primera Parte

Vanidades México|Noviembre 23 - 2018

Julio Iglesias - Primera Parte

Premios, récords, conquistas, fortuna, hijos, honores… con él todo es enorme, múltiple, excesivo. Seductor crónico, intérprete apasionado, conversador efusivo, no conoce límites. A sus 75 años celebra cinco décadas de carrera.

Por Florencia Sanudo

Medio siglo de trayectoria es buen motivo para celebrar. Y Julio lo hace como él sabe: trabajando. Tras dos años de relativa reclusión (durante los cuales corrieron los más disparatados rumores), el cantante inició en septiembre pasado, una enésima gira internacional por Uzbekistán, Dubái, Tel Aviv y Moscú. “No os podéis imaginar lo que significa estar de vuelta después de dos años, es maravilloso. Gracias a la fortaleza de mi mente y mi corazón”, dijo al público uzbeko. Fuerza mental y de pasión: eso es lo que siempre lo llevó adelante, desde aquel negro periodo en su juventud cuando un accidente puso fin a su prometedora carrera de deportista.

Iglesias entrenando para el Real Madrid, antes de su accidente.

Deportista frustrado

Un jovencísimo Julio acariciaba sueños de fama y fortuna como futbolista, cuando, luego de haber pasado por las categorías inferiores, en 1962, fue nombrado arquero de la primera del Real Madrid. Pero ese mismo año, un accidente de auto, luego de una noche de juerga con amigos, hizo pedazos sus piernas y sueños. El parte médico inicial puso en duda que pudiera volver a caminar, aunque más adelante se vislumbró una recuperación a condición de someterse a una terapia intensiva. A los 20 años se encontraba ante un futuro incierto, con sus estudios de Abogacía como única perspectiva. ¡Adiós, fama!¡Adiós, fortuna! El joven ahogaba sus penas y tedio escribiendo poemas y escuchando la radio. Se dice que entonces, un enfermero que lo había cuidado en el hospital le regaló una guitarra para que ejercitara sus dedos y pasara el tiempo. Así, rasgueando el instrumento comenzó a acompañar sus letras con música, convirtiéndolas en canciones y, poco a poco, nació su nueva pasión. Una vez en pie, comenzó a cantar en pequeños locales en la vieja ciudad de Peñíscola, donde veraneaba su familia. Ahí, tomó el gusto al contacto con el público y más adelante, ya recuperado, reanudó sus estudios y viajó a Cambridge, Inglaterra, para aprender inglés. Los fines de semana se presentaba en un pub donde interpretaba temas de The Beatles y Tom Jones. Fue allí donde conoció a Gwendolyne, quien sería su primera novia y le inspiraría el sencillo de ese nombre, uno de sus éxitos preliminares.

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Noviembre 23 - 2018