El discreto encanto de Margarita
Vanidades México|Agosto 15 - 2020
El discreto encanto de Margarita
Conocida por su temperamento intempestivo, corazón altruista y debilidad por los hombres, así como su amor por el ballet y la moda, la hermana menor de Isabel II renovó la etiqueta en la corte con su modo audaz de percibir la vida. Tal vez por eso su padre, el rey Jorge VI, expresó: “Lilibeth es mi orgullo, pero Margarita, mi alegría”. Dejó claro que “Margot”, como la conocían en casa, nació para brillar cual estrella en el panorama real.
Por Carolina M. Payán

Su partida ocurrió hace 18 años y este mes se cumplen 90 de su natalicio; sin embargo, Marga-ret Rose Windsor, princesa de Reino Unido, dejó una huella imborrable en la historia al romper el molde desde el momento en el que nació, ya que fue la primera integrante de la realeza británica nacida en Escocia en 300 años, el 21 de agosto de 1930, y también la primer miembro de la familia real en ser incinerada, el 9 de febrero de 2002.

La royal vivió una trayectoria fantástica, que incluyó una infancia modesta, una juventud acechada por los paparazzi, escandalosos romances con grandes personalidades (Mick Jagger, Peter Sellers o Warren Beatty), un gusto desmedido por las pieles de zorro blanco, los cigarrillos Raleigh y el vodka tonic, así como episodios de fragilidad física y mental que la marcaron hasta el final de sus días, revelándonos a una mujer de carácter fuerte con acordes emocionales sublimes, lo cual inspiró a otras grandes mentes, como el dramaturgo J.M. Barrie y la misma Helena Bonham Carter, quien afirma haber recibido retroalimentación de la difunta princesa por medio de una médium para construir su personaje más notable en los últimos años: el de Margarita, en la serie The Crown.

Su salto a la fama

Cuando su padre, Jorge VI, falleció el 6 de febrero de 1952, las hermanas Margarita e Isabel emergieron como figuras principales ante una nación huérfana. Comprendieron que debían hacerse cargo del presente, inyectando esperanza y juventud a Gran Bretaña. Sin embargo, para la enigmática royal esta pérdida significó un luto doble, porque no sólo había fallecido el hombre que más admiraba, sino que ahora también debía renunciar a su más grande amor: Peter Townsend, un apuesto oficial de la fuerza aérea británica, 16 años mayor que ella y con quien pretendía casarse.

Además, la joven debió madurar con prontitud, pues su vida entera estaría expuesta y todas sus decisiones serían valoradas por su hermana, proclamada reina, y el Parlamento. Atrás quedarían los años de tranquilidad en el castillo de Glamis, Escocia, o sus escapadas por los suburbios de Londres con sus amigas para ir a clubes nocturnos de jazz; ahora su agenda estaría dictada por toda clase de protocolos, donde brillaría y chocaría a la vez, dejando su huella, ganándose el adjetivo de ‘rebelde’ y ‘reformadora’ entre la prensa por su comportamiento poco habitual ante lo que debe ser un integrante de la realeza, sirviendo de ejemplo para otras mujeres extraordinarias, como Diana de Gales o Meghan de Sussex.

El nacimiento de una it girl

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Agosto 15 - 2020