Flandes Escenarios Y Ciudades Del Año Bruegel
Viajar|Agosto 2019
Flandes Escenarios Y Ciudades Del Año Bruegel

Maestros Flamencos 2018-2020. Si Dentro Del Ciclo Maestros Flamencos El Año Pasado Fue El Turno De Rubens Y El Próximo Le Tocará A Van Eyck, 2019 Le Pertenece Al Campesino Bruegel, Como Le Decían Por Ese Vicio Suyo De Camuflarse Entre Los Aldeanos Para Empaparse De Sus Costumbres. Hasta Le Consideran Responsable De La Conciencia Colectiva De Los Flamencos Como Buenos Trabajadores Y Mejores Vividores Que Tan Al Detalle Reflejó En Sus Cuadros. Bruselas Y Amberes, Las Ciudades Donde Vivió, Se Reparten Este Otoño Lo Más Cultural De Las Conmemoraciones Por El 450 Aniversario De Su Muerte.

Elena Del Amo

Grand Place de Bruselas.

Vistas aéreas sobre los campesinos en-tregados al jolgo-rio, perros que mi-ran a cámara, peces globo sobrevolando criaturas imposibles en la mejor escuela de su admirado El Bosco... Si hoy los cuadros de Bruegel se dirían los tatarabuelos del cómic, a saber cómo los percibirían sus coetáneos en el siglo XVI. Sí se sabe que las élites que entonces tenían acceso al arte se reunían en las casas ante alguna de sus obras para comentar la jugada y explorar de paso otros mundos. Porque, durante el tour que como tantos en el Renacimiento se marcó por Italia, más que la arquitectura o la escultura antigua parece que le impresionaron las montañas de las que carece Flandes, y ni corto ni perezoso las incorporaba a los paisajes de su tierra dejando boquiabierto al personal. O en lugar de focalizarse en los pudientes, como la mayoría en su época, él se interesaba por el pueblo llano, retratándolo en su gloria y sus miserias con inmensas dosis de humanidad, pero también de sarcasmo y hasta de un humor escatológico o muy, muy negro. Al mirarse con atención, cada una de sus telas cuenta una historia, o más bien muchas superpuestas. Y lo hacen tan minuciosamente que a través de ellas es posible comprobar cómo ya en aquellos días se comían gofres y mejillones por las calles de Flandes, con qué juegos se entretenían los niños o cómo se celebraban las fiestas. Hablamos, claro, de Pieter Bruegel el Viejo; una aclaración imprescindible dada la saga de artistas que dejó tras de sí. Porque hubo otro llamado igual pero apodado el Joven, además de Jan Brueghel el Viejo; ambos hijos suyos y los dos con la hache del apellido que en algún momento se le cayó de la firma al padre. Fueron igualmente pintores sus nietos, Ambrosius y Jan, mientras su nieta se casó con el también artista David Teniers, prolongando varias generaciones más los pinceles en la familia. Hasta su suegra, Mayken Verhulst, fue una reconocida miniaturista, y mucho debió contagiarle de su amor al detalle a la vista de su obra.

Uno de los seis Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica que hay en Bruselas.

NUMEROSAS EXPOSICIONES Y EVENTOS MUESTRAN LA EXCEPCIONALIDAD DE ESTE ARTISTA ÚNICO Y LA INFLUENCIA QUE EJERCIÓ DURANTE SU VIDA

Se sabe sin embargo poco de Bruegel a pesar del éxito que cosechó en vida. Ni siquiera cuándo y dónde exactamente nació, aunque se da por bueno que debió ser en algún momento entre los años 1525 y 1531 en un pueblo del ducado de Brabante cercano a Breda. Encima, entre toda la obra que se perdió y su muerte prematura –hará este otoño 450 años–, apenas unos cuarenta cuadros suyos han llegado a nuestros días. Bastaron, eso sí, para consagrarle entre los grandes de la pintura flamenca. Bruselas y Amberes, las dos ciudades donde vivió el artista, concentran estos meses lo más suculento de su arte con motivo del aniversario. Una excusa que ni pintada para saludar al corazón de Europa.

Exposición “El mundo de Bruegel” del museo al aire libre de Bokrijk.

TECNOLOGÍA CON ARTE

Imposible, en el Oldmasters Museum de la capital, no quedarse pegado ante la genialidad de La caída de los ángeles rebeldes, una batalla campal entre el bien y el mal que se diría concebida bajo los efectos de algún alucinógeno. Este museo, a caballo entre el palacio real de Bruselas y su aristocrático barrio del Sablon, no alberga ni un puñado de cuadros más del maestro. Y eso que se trata de la segunda colección de bruegels del planeta por detrás del Kunsthistorisches

LOS HOMENAJES AL MAESTRO INCLUYEN DOS EXPOSICIONES AL AIRE LIBRE EN LOS MUNICIPIOS DE BOKRIJK Y DILBEEK, CON LOS PAISAJES QUE INSPIRARON MUCHOS DE SUS CUADROS

Rue des Bouchers, en el casco viejo de Bruselas.

Museum de Viena, dueño y señor de la mejor tajada gracias a que los entonces Países Bajos españoles se convertirían después en austriacos y sus nuevos dueños se llevaron para casa lo que más les gustó. Antes de subir a admirarlos conviene y mucho demorarse un buen rato por la Bruegel Box, una sala donde se proyectan tres vídeos inmersivos en altísima definición –dos más a partir de este otoño con motivo del aniversario– en los que los personajes de sus pinturas cobran vida por las paredes, resaltándose tan minuciosamente cada detalle que luego se disfruta más aún de los originales.

Iglesia de Nuestra Señora de la Capilla. Barrio de Marolles (Bruselas).

EXPOSICIÓN MULTIMEDIA

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