Las islas de la Magdalena – Canadá
Las islas de la Magdalena – Canadá
En un hermoso pero frágil mundo glacial, una fotógrafa regresa para documentar a las focas pías que dependen de este ecosistema.
Texto y fotografías por Jennifer Hayes.

Las islas de la Magdalena se encuentran en el golfo de San Lorenzo, una de las zonas de cría de las focas pías.

Cuando caminas sobre hielo marino es fácil olvidar que debajo de ti se extiende un océano. Este mundo gélido se queda en lo esencial: un cielo increíblemente azul, el sol radiante que rebota en una capa de nieve fresca, el viento que vibra como un chelo, blancura por todas partes.

Percibo un coro distante de llanto de crías y me quedo quieta, escuchando. Es un momento hermoso que quiero disfrutar antes de sacar mis cámaras. Me percato de un movimiento ligero en una de las crestas de nieve más adelante: una aleta miniatura que se mueve con suavidad y torpeza. Es un cachorro acurrucado dentro de una pequeña cueva de nieve, moldeada por su calor corporal y movimiento mientras se protege del viento. Está teñido con un toque amarillo debido al líquido amniótico. Cuando se da la vuelta, se nota la gruesa placenta rosa.

Elijo un sitio a una distancia respetuosa y me arrodillo en la nieve, observo, espero y hago una nota mental de la fecha: 9 de marzo de 2019. Escucho un chapoteo y respiraciones entrecortadas, después aparece un rostro bigotudo con enormes ojos negros que examinan el entorno desde un cercano agujero en el hielo. Emerge la hembra, ayudándose de sus garras curvas para salir y llegar hasta su cachorro. Se saludan con un beso en la nariz que declara su parentesco: ¿Eres mi cría? ¿Eres mi madre? La hembra voltea para evaluar mi presencia, concluye que no soy una amenaza, se acomoda de lado, cierra los ojos y comienza a amamantar a su cría.


Las crías de foca pía nacen en el hielo y requieren una plata forma de banquisa estable para sobrevivir. Año con año, el hielo marino en el golfo es cada vez menos predecible.

Bienvenidos a la guardería de focas pías en el golfo de San Lorenzo, en las islas de la Magdalena, Quebec, uno de los dos sitios de cría en el Atlántico noroccidental. Las focas adultas migran de aquí al Ártico, donde las hembras preñadas buscan el hielo apropiado para dar a luz. Las focas pías son una especie que vive en el hielo; para que las crías sobrevivan, necesitan una plataforma de hielo marino estable. Nacen a finales de febrero y principios de marzo, y amamantan entre 12 y 15 días para luego independizarse. Las crías de foca son los recién nacidos más cautivadores del planeta: ojos color obsidiana, narices color carbón y pelaje suave como una nube.

Estudio el paisaje e identifico crías más grandes, activas y en su fase de pelaje blanco. Nacidas días antes, estas focas pías tienen la clara ventaja del tiempo en un mundo cada vez más impredecible debido al cambio climático y su efecto en el hielo del que depende su supervivencia.

Las crías que nacen especialmente tarde necesitan una temporada adecuada de hielo estable para sobrevivir en un mundo en el que cada año la primavera llega más pronto, junto con tormentas cada vez más potentes que destruyen la banquisa como si se tratara de una licuadora. Una vida que depende del hielo es difícil y la mortalidad natural es elevada; si añadimos una temporada de temperaturas más altas y hielo decreciente, la combinación es mortal para las crías.

LAS ISLAS DE LA MAGALENA o las Maggies, como algunos canadienses les dicen de cariño, son un archipiélago de islotes que parecen barcos anclados en el centro del golfo de San Lorenzo. En 2011, gracias a una misión de National Geographic Society, el fotógrafo (y mi pareja) David Doubilet y yo visitamos las Magdalenas por primera vez para escribir un artículo sobre el ecosistema marino del golfo de San Lorenzo.

articleRead

You can read upto 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log-in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Diciembre - Enero 2020