¿Dónde están los insectos?

National Geographic en Español|Mayo 2020

¿Dónde están los insectos?
Los insectos están desapareciendo a un ritmo alarmante, lo que podrá ser desastroso para el planeta.
Por Elizabeth Kolbert. Fotos de David Liitschwager
La extinción de la mariposa xerces azul, vista por última vez hace casi 80 años en los alrededores de San Francisco, pudo haber sido el presagio de lo que algunos científicos ven como la extinción global de los insectos. ESPÉCIMEN EN CONSERVACIÓN FOTOGRAFIADO EN LA ACADEMIA DE LAS CIENCIAS DE CALIFORNIA

Una sábana alumbrada reúne abundantes insectos voladores nocturnos en una estación en la Amazonía ecuatoriana. En sitios menos remotos, trampas de luz revelan una disminución abrupta de los insectos. El cambio climático, la pérdida de hábitat y los pesticidas, todos son responsables. FOTOGRAFIADO EN LA ESTACIÓN IYARINA, EN GOMATAON

Lo que se ha perdido

En agosto de 1994 (izq.), entomólogos de Krefeld, Alemania, recolectaron insectos en el transcurso de dos semanas y, de nuevo, en agosto de 2016 (der.), en el mismo lugar y con la misma trampa. Cifras similares de 63 zonas protegidas de Alemania arrojan resultados igual de alarmantes: un descenso de 76 % en la biomasa de los insectos entre 1989 y 2016. FOTOGRAFIADO EN LA SOCIEDAD ENTOMOLÓGICA DE KREFELD

Insectos, un mundo vasto En Arizona, Tennessee y Ecuador, el fotógrafo David Liittschwager retrató docenas de insectos, una clase (Insecta) que incluye millones de especies. De adultos todos tienen seis patas, tres segmentos que conforman su cuerpo y un exoesqueleto rígido. Fuera de eso, la diversidad rige la clase.

A continuación se representan 10 grupos: escarabajos (Coleoptera); cucarachas y termitas (Blattodea); mariposas y palomillas (Lepidoptera); moscas (Diptera); hemípteros (Hemiptera); abejas, avispas, hormigas y moscas de sierra (Hymenoptera); insectos palo (Phasmida); siálidos, moscas de Dobson y coridálidos (Megaloptera); alas nervadas (Neuroptera); saltamontes, chapulines y grillos (Orthoptera). Los insectos aquí reunidos se identificaron por género y especie, de ser conocidos:
1. Stenelytrana emarginata 2. Cryptocercus wrighti 3. Cicindela sexguttata 4. Pantherodes uncinaria 5. Orthosoma brunneum 6. Holcocephala 7. Megalopyge 8. Dryocampa rubicunda 9. Dichorda iridaria 10. Hypoprepia miniata 11. Chauliodes pectinicornis 12. Anotia uhleri 13. Myrmeleontidae (larva) 14. Megalopyge (oruga) 15. Telamona 16. Halictidae: Augochlorini 17. Noctuidae 18. Serratitibia 19. Neotibicen 20. Limenitis arthemis 21. Archips purpurana 22. Erotylus onagga 23. Mesothen petosiris 24. Paraponera clavata 25. Leptoscelis 26. Laphria 27. Megalodacne heros 28. Pucaya pulchra 29. Lyces fornax 30. Gibbifer 31. Erotylus dilaceratus 32. Homeomastax dereixi 33. Dysschema dissimulata (oruga parasitada) 34. Hemiptera: Pentatomidae 35. (Larva parásita emergida de una oruga Geometridae) 36. Lophocampa (pupa) 37. Ichneumonidae: Ophioninae 38. Callophrys spinetorum (oruga) 39. Bertholdia trigona 40. Hypercompe permaculata 41. Auto meris abdominalis 42. Megaceras philoctetes 43. Oreophoetes topoense

LAS MARIPOSAS SEGUÍAN LLEGANDO, primero miles, después decenas y cientos de miles. La parte inferior de las alas era café y, la superior, de un anaranjado vivo. Al volar parecían pedacitos de luz de sol. El espectáculo era maravilloso, asombroso y algo desconcertante.

Me encontré con la nube de mariposas –en sentido estricto, una irrupción de mariposas carey californianas– durante un día despejado de verano en la sierra Nevada. Hacía senderismo en Castle Peak junto con Matt Forister, biólogo de la Universidad de Nevada en Reno. Las mariposas de Castle Peak –una montaña al noroeste del lago Tahoe– son una de las poblaciones de insectos más estudiadas del mundo: desde hace 45 años, todos los veranos las censan cada quice días. El mentor de Forister, Art Shapiro, lepidopterólogo apasionado y profesor en la Universidad de California en Davis, reunió buena parte de esta información en fichas.

Luego de que Forister y su equipo digitalizaran y analizaran los censos, descubrieron que, desde 2011, la población de mariposas de Castle Peak ha disminuido. Hablábamos de la situación cuando nos envolvió una nube naranja.

“La idea de que los insectos sufren parece asombrar a la gente, y lo entiendo –asegura Forister, mientras señala las mariposas que nos sobrevolaban–. Los insectos parecen ser abundantes, entonces es raro”.

Se dice que vivimos en el Antropoceno, época definida por los efectos de las acciones humanas en el planeta. Pero, por mucho, son los insectos los que dominan el mundo. Se estima que hay 10 trillones de insectos. En cuanto a la variedad, las cifras son igual de impresionantes: cerca de 80 % de todas las especies animales son insectos. Conservan el mundo como lo conocemos: sin insectos que polinicen las flores, desde margaritas hasta cornejos floridos, estas morirían y se extinguirían.

Junto al río Mosela, en Alemania, Martin Sorg, curador de la Sociedad Entomológica de Krefeld, lleva una muestra de una trampa Malaise, una especie de tienda de campaña para atrapar insectos voladores. Los miembros de la sociedad han monitoreado este tipo de trampas desde los años ochenta del siglo XX.

Como bien lo ha declarado el biólogo Edward O. Wilson, si los seres humanos desaparecieran de repente, la Tierra “se regeneraría y recuperaría el rico equilibrio que existió hace 10 000 años”. Pero “si los insectos desaparecieran, el medio ambiente colapsaría”.

Por lo tanto, asombra –y alarma– que en buena parte de las zonas que los científicos estudiaron recientemente hayan descubierto que las poblaciones de insectos están disminuyendo. Tanto zonas agrícolas como naturales. Y es muy probable que también ocurra en tu jardín.

LA SOCIEDAD ENTOMOLÓGICA de Krefeld, Alemania, junto al río Rin, no muy lejos de la frontera con los Países Bajos, conserva sus colecciones en una antigua escuela. Los salones ahora guardan cajas llenas de botellas, repletas a su vez de cadáveres de insectos que flotan en etanol. Si hubiera una zona de desastre para apreciar la creciente preocupación respecto al descenso de la riqueza de los insectos, esta antigua escuela lo sería.

“No contamos las botellas porque las cifras cambian cada semana”, me comenta Martin Sorg, curador en jefe de la colección. Calcula que hay “varias decenas de miles”.

A finales de los años ochenta, Sorg y sus colegas se propusieron investigar el estado de los insectos en distintas zonas protegidas de Alemania. Para ello, montaron trampas Malaise, que parecen pequeñas casas de campaña triangulares, pero inclinadas. Las trampas atrapan todo lo que llega volando a ellas: moscas, avispas, palomillas, abejas, mariposas y crisopas. Lo que caía en la trampa, terminaba en una botella.

Recolectaron especímenes durante más de 20 años, primero en un perímetro, luego en otro, hasta abarcar 63 zonas protegidas en total, sobre todo en el estado de Renania del Norte-Westfalia, donde se ubica Krefeld. En 2013, los entomólogos regresaron a dos zonas donde habían tomado muestras en 1989. El cúmulo de insectos atrapados era una fracción de lo que había hacía 24 años. En 2014 volvieron a tomar muestras en las mismas zonas y en más de una decena adicionales. Los resultados fueron similares en todos lados.

Para interpretar los resultados, la sociedad recurrió a otros entomólogos y a estadísticos. Su análisis confirmó que, de 1989 a 2016, la biomasa de los insectos voladores en zonas protegidas de Alemania había disminuido un astronómico 76 por ciento.

Este descubrimiento se publicó en la revista científica PLOS One y figuró en los encabezados de periódicos de todo el mundo. The Guardian advirtió sobre el “Armagedón ecológico”, The New York Times lo tituló “el Armagedón insectil”. El Frankfurter Allgemeine Zeitung declaró que “estamos en una pesadilla”. Según el sitio web Altmetric, que rastrea con qué frecuencia se mencionan publicaciones científicas en línea, el estudio fue el sexto artículo científico más discutido en 2017. La alguna vez desconocida Sociedad Entomológica de Krefeld recibió un aluvión de peticiones científicas y de los medios, vigente

Desde el artículo de Krefeld, entomólogos de todo el mundo han estudiado registros e insectarios. Algunos científicos argumentan que los artículos son sesgados, pues es más probable que se publique un estudio que demuestre cambios drásticos que uno que no. En todo caso, los resultados han sido aleccionadores. Investigadores que trabajan en un bosque protegido de Nuevo Hampshire descubrieron que las poblaciones de escarabajos en la zona ha disminuido más de 80 % desde mediados de los setenta, mientras que la diversidad –el número de las diferentes especies registradas– ha descendido casi 40 por ciento.

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Mayo 2020