LA INVITACION
Mensajero Ala Blanca| Julio/Agosto de 2020
LA INVITACION
En Lucas 14 encontramos a Jesús compartiendo la historia de un hombre que preparaba una gran fiesta.
PAUL VALO

Cuando ya tenía todo listo, envió a su siervo a buscar a los convidados. Sin embargo, muchos de ellos presentaron excusas del porqué no estaban interesados en asistir. Entonces, el padre de familia envió a su siervo a los lugares ocultos a buscar gente que normalmente no asistiría y forzarlos a entrar al gran banquete para que su casa se llenara. Todos ellos fueron invitados a la fiesta. Nada en la Biblia ocurre por coincidencia o al azar. Es significativo mencionar que el primer milagro de Jesús fue en una boda. No en un culto de la iglesia, sino en la recepción de una boda —en una fiesta. Cuando observamos el ministerio de Jesús en la tierra, encontramos que donde Él llegaba se formaba una fiesta. Esto ocurrió en varias ocasiones. La gente religiosa de Su tiempo lo llamaban un comilón y bebedor de vino, es decir, un “fiestero”. De hecho, la palabra bebedor de vino que la élite religiosa usó para describir a Jesús significa borracho, probablemente porque ese era el tipo de gente con la que Jesús se asociaba en Sus fiestas.

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories, newspapers and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Julio/Agosto de 2020