Cuida Tus Pechos
Ser Padres|Junio 2019
Cuida Tus Pechos

Hay que admitirlo. Con la lactancia has aumentado una talla de sujetador y temes que tus pechos se llenen de estrías y se caigan. Además, es posible que amamantar a tu hijo no haya resultado tan sencillo como te habían contado. Descubre cómo afrontar los contratiempos.

Manuela Entisne

«Tiraba del pezón y me hizo grietas»

Tenía claro que quería alimentar a mi bebé con leche materna. Durante el embarazo leí todos los libros sobre lactancia que cayeron en mis manos, pero cuando nació Héctor, me sentí una ignorante. El dolor de los pezones era tan fuerte que se me saltaban las lágrimas cada vez que se agarraba al pecho. Me daba tanta vergüenza no ser capaz de alimentarle, que no me atreví ni a contárselo a la matrona. Solo cuando las heridas comenzaron a sangrar, decidí acudir a una reunión del grupo de apoyo al posparto de mi centro de salud. ¡Todo un acierto! Allí había más madres con problemas como el mío, y entendí que el primer mes es el más difícil.

Me enseñaron cómo colocar el niño al pecho: Héctor no cogía la areola al mamar, solo el pezón, y eso me provocaba grietas. Otra mamá que había pasado por lo mismo que yo me recomendó usar lanolina para curar los cortes (que no es tóxica para el niño) y ponerme pezoneras al menos dos o tres días, hasta que mi bebé se agarrara bien y las heridas dolieran menos.

También aprendí cómo prevenir problemas en el pezón: dejo secar el pecho al aire y humedezco los pezones con unas gotas de leche materna. Desde entonces, disfruto con la lactancia. Mi hijo ya tiene un año y sigo dándole de mamar. ¡Y pensar que por poco me lo pierdo!

Silvia García (Madrid)

«Una infección... ¡al destetar!»

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Junio 2019