El enredado caso Whelan

Revista Proceso|May 31, 2020

El enredado caso Whelan
El exinfante de marina estadunidense Paul Whelan lleva 500 días en una cárcel rusa acusado de espionaje. De acuerdo con las autoridades locales, fue capturado cuando en sus manos tenía una memoria electrónica con información considerada secreto de Estado. Las relaciones diplomáticas entre Washington y Moscú corren el riesgo de tensarse en tres semanas si al detenido se le encuentra culpable, algo que casi se da por descontado. En este poco claro caso hay un testigo clave... cuyo paradero se desconoce.
XAVIER COLÁS

MOSCÚ.- El caso Whelan es uno de esos asuntos internacionales peliculescos que ponen en riesgo las relaciones diplomáticas entre Estados Unidosy Rusia. El estadunidense, exinfante de marina de 49 años fue detenido el 28 de diciembre de 2018, acusado de espionaje.

En tres semanas la justicia rusa decidirá la suerte de este hombre que asegura ser turista y está recluido en la prisión moscovita de Lefortovo. El jueves 14 las autoridades le negaron a Whelan la posibilidad de enfrentar su proceso en libertad.

Excombatiente en Irak, Whelan fue capturado cuando tenía en sus manos una memoria flash con “secretos de Estado”. Según el acusado, no sabe el origen de dicha información y asegura que en el dispositivo sólo había fotografías de sus anteriores viajes a Rusia.

De acuerdo con información de la familia del exmilitar y de las propias autoridades rusas, Whelan fue aprehendido en el céntrico hotel moscovita Metropol, y aunque llegó con pasaporte estadunidense, también posee las nacionalidades británica, irlandesa y canadiense.

Información presentada ante el tribunal que lo juzga expone que el detenido había hecho varios viajes a Rusia desde 2007, en los cuales tuvo tiempo para hacer amigos en este país, quienes en 2016 pudieron leer en sus redes sociales su mensaje de euforia por la victoria presidencial de Donald Trump: “¡Adelante, presidente Trump!”.

Zherebenkov y Whelan. Gestiones infructuosas

El amigo fantasma

El juicio se realizará a puerta cerrada y en él se determinará si Whelan cayó en manos de la justicia por una misión malograda o por la traición de un falso amigo.

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) asegura que el estadunidense fue capturado cuando realizaba una operación de espionaje, delito castigado con hasta 20 años de cárcel.

Durante la detención, las autoridades locales confiscaron documentos con información que resultó ser secreto de Estado, explicó su abogado, Vladimir Zherebenkov, al portal de noticias Sputnik.

Según la versión de la defensa, Whelan era un visitante frecuente de Rusia y le pidió a una persona no identificada que le enviara un correo electrónico sobre los anteriores viajes que hizo por el país. Como Whelan no pudo descargar las imágenes, le pidió a dicho amigo que las pusiera en una unidad de memoria portátil.

“Esperaba ver en la memoria USB información personal, como fotos o videos sobre los viajes anteriores por Rusia”, explica Zherebenkov, “pero no sabemos cómo esos materiales que contienen secretos de Estado terminaron allí”.

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May 31, 2020