El País, Sembrado De Hospitales “Fantasma”
Revista Proceso|July 28, 2019
El País, Sembrado De Hospitales “Fantasma”

El sector salud en general, y más en específico la infraestructura hospitalaria del país, son una calamidad. Hace unos meses estalló el escándalo por la falta de medicinas, y en las últimas semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador se quejó del “tiradero” que recibió su gobierno en ese rubro: decenas de hospitales inconclusos, lo mismo en Chiapas que en Oaxaca, Veracruz, Jalisco y Chihuahua. Y aun cuando la Secretaría de Salud federal ya esboza un plan de rescate, será hasta 2020 cuando pueda “concluir y operar” 23 de esos nosocomios, lo que demanda una inversión de 2 mil 335 millones de pesos.

Rodrigo Vera

El domingo 7 de julio, cuando visitó una clínica de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el presidente Andrés Manuel López Obrador se quejó del “tiradero” de hospitales inconclusos que le dejaron los gobiernos federales anteriores.

“Se dedicaron a hacer negocios en las pasadas administraciones, se dedicaban a construir edificios y hospitales que dejaron sin terminar. Hay un tiradero de obras por todo el país” –dijo molesto.

Estas obras, agregó, contribuyen a que sea “letra muerta” el derecho a la salud. “La Constitución establece en el artículo cuarto que el pueblo tiene derecho a la salud y, hasta ahora, ese artículo es letra muerta”, insistió.

Las quejas de López Obrador se sustentan en un estudio que, un mes antes, el 6 de junio, presentó la Secretaría de Salud sobre ese grave problema. Titulado Situación de infraestructura; hospitales y unidades médicas, el reporte arroja las siguientes cifras:

Actualmente hay en el país 306 obras hospitalarias inconclusas, 180 de las cuales están de plano abandonadas, mientras que las restantes 126 aún están en “proceso” de construcción, pero con un gran rezago.

Agrega el estudio:

“Nos dejaron un Sistema de Salud en añicos. El abandono sistémico al artículo 4 de la Constitución provocó continuos desgajamientos, y los escombros fueron a parar a las espaldas de los enfermos más pobres.”

Indica que, durante los sexenios anteriores, el sector salud tuvo “un pensamiento insensible, inhumano, abandonando la protección a la salud de los mexicanos. Encontramos una relación directamente proporcional entre la adaptación a la corrupción y la falta de atención médica a los más necesitados”.

La Huerta. Obra a medias

Las obras hospitalarias “suspendidas”, pertenecientes a la Secretaría de Salud, se concentran principalmente en tres estados: Oaxaca, con 58 obras abandonadas; Veracruz, 34, y Jalisco, 31.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en mucho menor cantidad, tiene “suspendidas” en la Ciudad de México cinco obras, en tanto que en Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas hay dos en cada entidad.

El ISSSTE tiene “suspendidas” cuatro obras: en Hidalgo, Jalisco, Baja California y Chihuahua, una en cada estado

Los principales motivos del abandono y del retraso –prosigue el estudio– son “falta de financiamiento para concluir la obra”, “corrupción” de las autoridades del sector salud e “incumplimiento de la empresa contratada”.

Desatención inhumana

En Oaxaca –entidad con mayor número de obras abandonadas– destaca el caso emblemático del Hospital Básico Comunitario, del municipio de San Felipe Jalapa de Díaz, en plena región mazateca, cuya construcción está estancada desde 2011.

El presidente del municipio, Arturo García Velásquez, se lamenta:

“No se le ha dado continuidad a la obra. Hemos hablado con el gobierno del estado para su terminación y equipamiento, pues es un hospital de alta prioridad por los casos graves de mortandad que aquí se han presentado.”

Refiere que en 2017 en el municipio se registraron 15% de muertes maternas y 10% de partos fortuitos ocurridos en el estado; pese a esto, dice, los gobiernos federal y estatal se desentendieron de la obra.

“Estamos invirtiendo recursos municipales, pero nos faltan fondos del estado y de la federación para concluir el hospital. Hace falta sensibilidad tanto del presidente López Obrador como del gobernador Alejandro Murat”, puntualiza el alcalde.

La construcción de esta obra comenzó en 2007 –cuando Felipe Calderón era presidente y Ulises Ruiz gobernador de Oaxaca–, pero quedó abandonada en 2011.

Un incidente evidenció la urgencia de retomar la obra: el 2 de octubre de 2013 la indígena mazateca Irma López Aurelio presentó dolores de parto y acudió al saturado Centro de Salud Rural de San Felipe, donde no pudo ser atendida. Sin asistencia médica ni medidas de salubridad, la indígena dio a luz en el patio de ese centro.

Una fotografía donde aparece el recién nacido tendido en el pasto y con el cordón umbilical conectado a la madre circuló profusamente e impactó a la opinión pública. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 1/2014 para que la indígena y su familia recibieran toda la atención posible.

Ante este hecho dramático, los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Gabino Cué prometieron en ese tiempo retomar la obra abandonada del Hospital Básico Comunitario, el cual –anunciaron– atendería a 150 mil habitantes mazatecos, chinantecos, cuicatecos y mixtecos de la región.

Pero la obra sigue abandonada.

Otro hecho similar ocurrió el 27 de enero de 2014 también en Oaxaca, cuando Nancy Salazar López acudió a atenderse de parto al Hospital “Pilar Sánchez Villavicencio”, de Huajuapan de León. No la atendieron porque –le dijeron– el nosocomio estaba trabajando a 150% de su capacidad.

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