Autorretratista
Revista Proceso|September 08, 2019
Autorretratista
Parte importante de su pasión creativa la dedicó Toledo al autorretrato. A examinar la casi infinita forma de verse a sí mismo del artista juchiteco, dedica a su vez el poeta David Huerta, recién galardonado con el Premio Nacional de Literatura en Lenguas Romances 2019 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el texto titulado “Automimesis con iguanas en el trasfondo”, que forma parte del volumen de arte publicado en 2016 por Banamex con una amplia recopilación de la obra del maestro. Con autorización del escritor y de la institución bancaria, reproducimos aquí fragmentos del ensayo.
David Huerta

Los autorretratos de Francisco Toledo forman uno de los centros móviles del trabajo de este artista. ¿Cómo pueden ser un centro móvil, empero, si la idea misma de centro implica, por sí sola, una idea concomitante de fijeza? Precisamente por la mutabilidad del rostro, sujeto a los estragos del tiempo, del clima, del humor, de las vicisitudes y de los accidentes. Gracias a estos trabajos, podemos explorar las variaciones de una mirada, una postura en el mundo: el trayecto de una vida contada en imágenes.

Atestiguamos cómo se estudia: Toledo se asoma al espejo, al agua, se mira en un cristal y observa un rostro hecho con partes animales, cubierto con la epidermis de un reptil. Se mira mirarse, se pinta pintándose, con un animal o con la muerte sobre la cabeza. Se ve a sí mismo en el acto de pensar, de leer, de pesarse en una báscula. Brilla un pañuelo rojo en la garganta del pintor, un relámpago escarlata en la oscuridad del retrato; relucen los ojos redondos y fijos de pez; lucen blancas las palmas de las manos; resplandece el papel de oro, el cobre de la placa, siempre a contraluz, siempre en la oscuridad parduzca, roja y quemada, negra. Se ha retratado sobre la piedra de las litografías, con el ácido que marca las placas de grabado, con pasteles, tintas, óleos, lápices.

Vemos a Toledo encogido o tendido cuan largo es, sentado, vestido o desnudo. Miramos las plantas de sus pies recubiertas de oro; vemos esos mismos pies calzados con huaraches pisando un suelo áureo. Toledo se convierte en la materia dura y frágil de la cerámica y se transfigura en un insecto mágico; aparece en el caparazón de un cangrejo, como los rostros samuráis que distinguen y protegen de los pescadores a los cangrejos de la especie Heikea japonica; se repite convertido en un pulpo.

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September 08, 2019