LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Robb Report México|June 2020

LA UNIÓN HACE LA FUERZA
Dicen que dos cabezas piensan más que una y si tienen el amor al arte en común, mejor. Rudy Weissenberg y Rodman Primack, dos mecenas del arte en México, nos hablan de sus proyectos e historia.
ERIKA RIVERA


Rudy (izquierda) y Rodman (derecha) se apasionan por promover el arte y el diseño en México.

Cuando yo era niña, sólo pensaba en juguetes y en gastarme mis domingos en dulces o alguna que otra chuchería, ¡ni cerca de lo que le pasaba por la cabeza a mis dos entrevistados a esa edad! ¿Quién pediría a los 8 años una suscripción a una revista especializada en diseño y arquitectura en vez del juguete de novedad como Rodman? ¿Quién compraría su primera pieza de arte a los 12 años como hizo Rudy? Sin duda, alguien destinado a tener el arte como compañero de vida.

Para ellos dos, sus familias alimentaron ese “gusanito” por el diseño y el arte, en especial sus abuelas maternas —algo que asumen como una maravillosa coincidencia—.

“Desde el momento en que aprendí a dibujar, a expresarme y a entender las cosas, me interesaron el arte y la arquitectura —recuerda Rodman—, y tuve la suerte de que mi familia siempre apoyó mi visión de querer estar rodeado del diseño. Todo mi mundo fue eso: empecé como practicante en galerías y museos, de ahí pasé a la casa de subastas Christie’s y luego a trabajar con Peter Marino en Nueva York”. También fue el director creativo y director ejecutivo de las ediciones DesignMiami en esa ciudad y en Basel, la feria de diseño coleccionable más destacada del mundo. Para Rudy, la vena artística viene en su sangre gracias a la huella de su tío abuelo, un pintor guatemalteco que murió muy joven y se volvió una figura de admiración para la familia. Desde entonces, se enfocó en leer, estudiar, promover, cuidar, curar y asesorar proyectos de arte y diseño coleccionable, tanto personales como para terceros.

Los dos llegaron a México hace más de 20 años y desde entonces han tenido una conexión muy profunda con este país. Ese lazo afectivo y la vista de oportunidad hizo que consideraran la Ciudad de México como sede para AGO Projects, una galería-incubadora establecida en sociedad con Santiago Ortiz Monasterio que busca promover el trabajo de artistas en distintas escalas, en el plano comercial y de exposición internacional.

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June 2020