Ponte Om
Women's Health en Español|Junio 2019
Ponte Om

Aunque alguna vez fueron considerados compañeros inverosímiles en la recámara, la meditación y la pasión son la pareja del momento. Debido a que cada vez más investigaciones sugieren que la atención plena tiene un efecto similar al del Viagra en el deseo sexual femenino, WH informa sobre la tendencia que nunca viste venir.

Gemma Askham

Una gota de sudor recorre tu sección media antes de desaparecer entre las piernas. Clavas las uñas en las sábanas y arqueas la espalda a medida que aumenta el placer, comenzando debajo de la pelvis y llegando en oleadas. Ya estás cerca, y tu cuerpo lo sabe. Este no es el comienzo de una mala estimulación del clítoris, sino el comienzo de un movimiento que cambiará la forma en que tienes sexo para siempre.

El sexo es la más reciente actividad para lograr mejorar la atención plena. La práctica de entrenar tu mente para concentrarte en el presente, ha pasado de ser una pequeña parte de tu clase de yoga a influir en la alimentación, alcoholismo y crianza de los hijos. Pero, si la noticia de que se está infiltrando en la recámara no te provoca más que escepticismo (¿qué no se trata todo de fantasear ahí adentro?), entérate de que cada vez más investigaciones afirman que la atención plena no sólo aumenta tu deseo sexual, sino que en realidad es un precursor vital de éste. Para dejarlo claro, si no tienes sexo de manera más consciente, podrías estar echándolo a perder.

BARRERA MENTAL

Las recientes estadísticas sobre el estado actual de nuestras vidas sexuales colectivas, constituyen una lectura deprimente. La última Encuesta Nacional de Actitudes Sexuales y Estilo de Vida del Reino Unido (Natsal, por sus siglas en inglés), reveló que las mujeres se están poniendo juguetonas 4.8 veces al mes. Suena normal hasta que descubres que hace 10 años nos acostábamos con feos 6.3 veces al mes. Para comprender por completo, Ipsos Mori, empresa dedicada a hacer estudios de mercado, encuestó a dos mil mujeres de 30 a 80 años, de las cuales una quinta parte no se sentía contenta con su vida sexual. Y aquí la trama se complica. El grupo menos satisfecho, aquellas de 30 a 44 años, fueron las que tuvieron más sexo, sugiriendo que la cantidad no indica calidad. Ya no estamos derrochando pasión y cuando lo hacemos, puede que no la estemos pasando bien.

Los expertos creen que el problema comienza en el cerebro. La profesora Lucia O’Sullivan, psicóloga de la Universidad de New Brunswick, realizó un estudio preguntando a las personas por qué sentían que luchaban con el placer sexual. “Los participantes estaban cansados, abrumados o estresados y sus mentes demasiado aceleradas como para concentrarse o disfrutar del sexo”, explica. No necesitas un título en psicología para ver que todo lo anterior tiene que ver con tu mente. Parece que la respuesta pavloviana a las notificaciones, el ‘un capítulo más y ya’ de Netflix y una carga laboral que te alienta a revisar tus correos electrónicos fuera del horario de oficina están destruyendo tu vida sexual. “El estrés de la vida diaria es más dañino para la respuesta sexual que un evento traumático mayor”, asegura la doctora en psicología Lori Brotto. “Afecta el estado de ánimo, y un estado de ánimo disminuido afecta la vida sexual mucho más que los factores fisiológicos, como la lubricación vaginal”. Caso en cuestión: el hecho de no lograr que el Viagra femenino funcionara. Incluso cuando los ensayos encontraron que el mismo logró irrigar sangre a las regiones pélvicas de las mujeres, el flujo por sí solo no estimuló el deseo. ¿La razón? El deseo aparece en tu cerebro antes que en tus genitales. Los escáneres neurológicos, publicados en la revista Fertility And Sterility encontraron que las mujeres con poco deseo mostraron mucha actividad en el área del cerebro responsable de emitir juicios. Así que, en lugar de enfocarse en las sensaciones que te excitan, tu mente con poco deseo se enfoca en algo poco placentero: analizar tu desempeño (o el de tu pareja) y luego en regañarte a ti misma por no interesarte en lo que estás haciendo.

GANANCIAS MENTALES

La buena noticia es que si todo el problema está literalmente en tu mente, también está la solución. Aquí es donde entra el sexo consciente. “Nuestro estilo común es el sexo cargado con una mentalidad orientada a un objetivo: ‘debo tener un orgasmo’”, explica la terapeuta sexual holística, Diana Richardson, cuya charla en TED The Power Of Mindful Sex ha tenido más de 150 mil visitas desde abril. “Sin embargo, hay otro estilo de sexo que usa la mente para estar presente en el cuerpo. No te encontrarás divagando (léase: monitoreando tu desempeño), estarás dirigiendo toda tu atención a tu cuerpo: estar aquí y ahora, sin objetivos”.

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Junio 2019