Cómo la palabra “dieta” se convirtió en la peor del mundo wellness
Women's Health en Español|Marzo - 2020
Cómo la palabra “dieta” se convirtió en la peor del mundo wellness
Estar a favor de las donas y ser antidietas se volvió algo cool, ¿pero las redes sociales están cocinando un mensaje confuso entre la pérdida de peso y sentirse bien? WH investiga.
Por Penny Carroll

Una cosa graciosa está pasando en Instagram últimamente: vemos fotos de donas rellenas y con toppings deliciosos, sobre fondos color pastel, y con una cantidad mayor de likes que los smoothies verdes o los bowls de açai, que antes llenaban los feeds. Ya sabes de qué estamos hablando, de aquellos posteos que te aconsejan comer sin que sientas algún resentimiento. Aunque lo más confuso es que vienen de las mismas cuentas que antes te tentaban con una ensalada de kale o brownies a base de plantas.

Sigue siendo contenido enfocado en tu bienestar, pero no de la forma en que estabas acostumbrada. Es el movimiento antidietas, una forma liberadora de hacer que sus seguidores dejen de discriminar la comida o de idealizar la pérdida de peso. Se siente como una revolución, pero realmente no es algo nuevo. La cultura antidietas, creada por feministas radicales y el movimiento setentero para aceptar las grasas, lleva ya algunas décadas. Pero estos movimientos acaban de llegar a su cumbre gracias a cuentas de Instagram como la de la actriz y activista Jameela Jamil, donde invita a sus seguidores a medir el valor de una persona en logros y no en kilos; también por la nutrióloga Laura Thomas, quien publicó en el 2018 el libro Just Eat it, que enaltece el emblema (no oficial) de la dona glaseada rosa del movimiento antidietas.

Para cualquiera que ha sufrido bajo el detox del limón, la dieta Atkins o incluso de un estilo de vida con “alimentación limpia”, es una idea tentadora. Es un permiso para que comas todos tus antojos, sin sentir culpa. Las dietas, antes consideradas el camino hacia una salud impecable y un cuerpo de envidia, ahora son mal vistas por hacer demasiadas promesas, brindar pocos resultados y dejar un legado de mala salud mental y física. Es lo mismo que le sucedió al azúcar y el gluten.

“El movimiento antidietas trata acerca de dejar de ser una víctima de la cultura de las dietas”, explica la dietista Lyndi Cohen, una de las voceras más fuertes en contra de estos regímenes de comida. “En muchos sentidos es una lucha feminista, ya que las mujeres hemos sido target de la industria de las dietas por mucho tiempo. Las mujeres en específico pasamos mucho tiempo intentando demostrar cuánto valemos según cómo nos vemos, y la industria de las dietas reforzaba este planteamiento”.

El mensaje era tan repetitivo que la autora e investiga dora, Brené Brown, toma la imagen corporal y apariencia como motivo número uno de la vergüenza femenina; eso hace que la pérdida de peso y las dietas sean una bestia compleja para muchas de nosotras. “Estamos tan enfocadas en las dietas porque creemos que tener un cuerpo delgado nos hará felices”, dice la psicóloga Glenn Mackintosh, fundadora de Weight Management Psychology y autora del libro Thinsanity: 7 Steps to Transform Your Mindset and Say goodbye to Dieting Forever. “Pero, si hablas con personas con cuerpos delgados, tampoco están felices, ya que la imagen corporal es algo que viene de la mente de cada persona”.

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories, newspapers and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Marzo - 2020