Ataques cardíacos: nadie está a salvo
Ataques cardíacos: nadie está a salvo
Las cifras están aumentando en hombres menores de 40 años. PETER MOORE habla con las jóvenes víctimas y con los médicos que intentan detectar qué está sucediendo.
Por peter Moore

HACE OCHO AÑOS, cuando Tyrone Morris estaba a punto de cerrar la tienda de la que era gerente en Milwaukee, llegó al final de un pasillo y se encontró una pistola de 9mm apuntando directo a su cabeza.

“Ya sabes qué hora es,” le dijo el asaltante. “Es hora de darme todo el dinero de la tienda o te mataré”. Morris le entregó el dinero, pero el peligro no acabó ahí. “Mi corazón latía tan rápido”, recuerda. “No podía respirar y sentía dolor en el pecho”. Aunque había jugado básquetbol en la universidad y casi había llegado a profesional, su peso había aumentado de 86 a 145 kilos a lo largo de sus veintitantos años y había ignorado otros problemas de salud durante meses –falta de aire, presión en el pecho, aumento de peso inexplicable, dificultad para correr por la cancha en los partidos de basquetbol. Tres días después del asalto, finalmente llamó a una clínica y descubrió que tenía una enfermedad de corazón grave. A los 33 años. Y es uno de muchos hombres que nunca se imaginaron que tendrían un ataque cardiaco en sus treintas.

“Solía ser increíblemente extraño ver a alguien de menos de 40 años tener un ataque al corazón –y algunas de estas personas ahora tienen veintitantos o treinta y tantos”, comenta el doctor en medicina Ron Blankstein, cardiólogo preventivo en el Brigham and Women’s Hospital en Boston. “Basándonos en lo que vemos, estamos avanzando en la dirección equivocada”.

Lo sentimos, debimos empezar con la buena noticia: si eres un adulto cuarenton, la probabilidad de que tengas un ataque cardiaco es tan baja como lo ha sido por décadas. (¡Gracias, lipitor!) Incluso en personas mayores –los de más de 65– ha habido una reducción del 40 por ciento en hospitalizaciones por ataque cardiaco en los últimos 20 años. Pero de acuerdo con un estudio presentado en una reunión del American College of Cardiology llevada a cabo la primavera pasada, las personas que aún no llegan a los 40 están rompiendo esa tendencia con las tasas de ataques al corazón más altas de la historia.

El número de víctimas de entre 20 y 30 años ha aumentado a lo largo de las últimas dos décadas, y los científicos incluso han encontrado aterosclerosis, daño a las arterias y bloqueos que provocan padecimientos cardiacos graves, en arterias de hombres adolescentes y en su segunda década de vida. ¿Qué está provocando estas temibles estadísticas? Los expertos tienen cuatro teorías:

Estamos engordando a más temprana edad, y nos quedamos así.

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Octubre 2019