EL YOGA Y LA: MUJER UNA VISIÓN DIFERENTE DEL CICLO MENSTRUAL FEMENINO
INTEGRAL|Octubre 2020
EL YOGA Y LA: MUJER UNA VISIÓN DIFERENTE DEL CICLO MENSTRUAL FEMENINO
Desde mediados del siglo pasado la mujer ha conseguido muchos avances en derechos y reconocimientos dentro la sociedad. Pese a que todavía queda mucho camino para recorrer, desde su incorporación al mundo laboral ha avanzado en su lucha para la igualdad con el sexo masculino. La sociedad ha cambiado bastante su mentalidad tradicionalmente machista y está haciendo pasos adelante para llegar a una plena igualdad de derechos. Pero, y quizás porque era la única vía posible, durante este tiempo, el movimiento feminista ha intentado conseguir esta igualdad imitando al hombre, olvidándose de que hombres y mujeres son seres de naturaleza diferente, cada cual con sus características. Se puede decir que ha habido una renuncia a vivir la esencia femenina, empezando por descuidar el ciclo menstrual y manteniendo la menstruación como tabú.
MONICA CALVO
Desde hace ya unos años que se reivindica el ciclo menstrual como vía para reconocer a la mujer en todo su ser, distinta al hombre, física, mental y emocionalmente., y empoderarla.

El ciclo menstrual conecta la mujer con su cuerpo y sus peculiaridades. A diferencia de los hombres, las mujeres en edad fértil somos cíclicas y cambiantes. Las oscilaciones hormonales hacen que nuestro cuerpo y nuestras emociones fluctúen, siguiendo un ciclo más o menos regular. Conocer este ciclo y aceptarlo es de vital importancia para ser nosotras mismas sin traicionar nuestra verdadera esencia. Podemos conseguir lo mismo que los hombres y llegar a los mismos lugares, pero el camino y la manera de hacer y sentir serán diferentes.

El objetivo final del yoga es la unión de todos los aspectos de la persona (físico, mental y emocional) para que esté en armonía consigo misma y su entor-no. (No olvidamos que la palabra yoga etimológicamente quiere decir UNIÓN). Esta armonía comporta la salud física, emocional y mental. Pero, ¿cómo puede la mujer conseguir esta unión si renuncia a su ciclo menstrual, quiere parecer un hombre y seguir patrones típicamente masculinos? La propuesta del yoga es recuperar la feminidad hipotecada y la creatividad que hay en cada una de las mujeres. ¿Cómo? Pues, por una parte, reconociendo los propios ciclos, observándolos y estudiándolos con mimo y por otro, integrando este conocimiento en la vida diaria (muchas mujeres se disgustan para el hecho de menstruar en lugar de disfrutar de su menstruación...). Con esto conseguiremos aumentar nuestra conciencia femenina y creatividad para sacarle el máximo provecho. Socialmente, sólo desde una feminidad plenamente vivida, las mujeres podrán llegar a estar en armonía con los hombres y crear una sociedad equilibrada y justa.

Para aumentar la conciencia en cadafase del ciclo menstrual y sus características, el yoga propone una serie de ejercicios físicos y posturas (âsana), técnicas de respiración (pranayama), de visualización, concentración (dharana) y relajación.

Para conocer nuestro ciclo menstrual podemos llevar un diario durante cinco o seis ciclos. (Consideramos el primer día del ciclo, el día en que aparece el sangrado de la menstruación). En este diario apuntaremos el día del ciclo, en qué fase está la luna, cuál es nuestro nivel de energía, qué cambios notamos en nuestro cuerpo, cuáles son nuestras emociones, de qué humor estamos, cómo es nuestra sexualidad, nuestros sueños, si tenemos preferencias por un u otro alimento, si nos apetece vestirnos de una manera determinada, si queremos estar solas o queremos compañía, etc. Cuando tengamos tres o más ciclos resumiremos toda esta información en un diagrama circular que dividiremos en el número de días entre dos menstruaciones. Comparando los diagramas de meses diferentes podremos observar que hay patrones físicos y emocionales que se repiten coincidiendo con cada fase del ciclo.

El ciclo menstrual se puede dividir en cuatro fases o patrones más o menos definidos, que se relacionan con diferentes aspectos o arquetipos de la mujer. Estas fases son:

• La fase del sangrado o menstrual (arquetipo de la bruja).

• Desde que se acaba el sangrado hasta que empieza la ovulación o fase preovulatoria (arquetipo de la virgen)

• La ovulación (arquetipo de la madre)

• Del final de la ovulación hasta que llega la menstruación o fase premenstrual (arquetipo de la hechicera)

La mujer fluye a través de las energías de estos arquetipos siguiendo un ciclo regular y acompañada de las diferentes fases de la luna. La luna tiene un efecto muy notorio sobre los ciclos hormonales de la mujer. El ciclo menstrual es de 28 días como el ciclo lunar. Como la luna, la mujer pasa de un máximo de energía y extroversión de la fase de la virgen, hacia poco a poco, una disminución de energía e introspección durante la menstruación. Durante este viaje de fuera hacia adentro, el cuerpo cambiará de la misma manera que las emociones y la manera de percibir y reaccionar frente el mundo externo. Es necesario decir que todas las mujeres son distintas y que cada una hará este viaje a su manera. Y que no todos los meses será exactamente igual, ni todos los ciclos durarán lo mismo. Incluso se puede observar como a veces se menstrua con la luna llena y otras con la luna nueva, pudiéndolo relacionar con el momento y las circunstancias que se está viviendo.

Vamos a ver cuáles son las peculiaridades de cada fase y cuáles son las propuestas del yoga para vivir mejor cada una, superando las molestias que puedan aparecer y, en definitiva, teniendo más conciencia de lo que nos pasa y cómo lo vivimos.

Fase preovulatoria o fase de la virgen

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Octubre 2020