Un Lance en el que gané a un jabalí corriendo
Caza Mayor|Octubre 2018
Un Lance en el que gané a un jabalí corriendo

Asistía con unos ami-gos a una peculiar cacería en la Reserva Nacional de Urbión de la que guardo muy gratos recuerdos, no sólo venatorios sino también de los cofrades que hemos compartido jornadas monteras en estos tupidos montes de pinos y hayas que coquetean con La Rioja y Soria.

José Luis Torío

La reunión en esta ocasión era en un pueblito, San Andrés, pedanía de Almarza, y cazábamos en un cuartel de la Sierra Tabanera. Chorreada iba llegando la gente al lugar de la cita para apretarnos un buen desayuno hipercalórico a base huevos, chorizo y panceta antes de empezar el peculiar sorteo -aquí se suele hacer por coches-, una forma original y, ciertamente, apropiada para este tipo de cacerías impregnadas de un ambiente entrañable.

Les cuento que en estos ganchos es preceptivo antes de sortear cumplir con el trajín de la urocracia cinegética que impone Medio Ambiente, rutina que lleva su tiempo, el guarda, agente o celador como le suelen llamar por la zona, va pidiendo uno a uno que le muestre la documentación necesaria y una vez acabado el trámite y con todos los monteros en derredor nos lee la cartilla: que si el cupo es de tantos animales, que esta vez sí se puede o no tirar a los venados, y en caso afirmativo, ojo con disparar a los que anden por encima de los 120 puntos, y la conveniencia de matar hembras hasta un cupo que pone el celador y, ya al final, por estos pagos te dicen que los jabalíes son a caño libre, como si hoy en día no hubiera más superpoblación de cérvidos que la de estos animales que tanto han hecho por la mayor, política de exterminio que no comparto como es declarar la guerra al jabalí, quizá porque es tosco y mal encarado, si no, no lo entiendo.

Mientras tanto, el que ejercía de ‘capitán de montería’ o responsable de organización, que suele ser al que le ha tocado en un sorteo previo el permiso, en ésta Anselmo, amigo y mejor persona, conocido por estos pagos como el de la rehala del ‘negro de Almarza’, era quien iba confeccionando la lista de los monteros agrupados por coches, hasta completar los 29 puestos que faculta la autorización.

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Octubre 2018