La nueva temporada jabaLinera con perros de rastro
Caza Mayor|Octubre 2018
La nueva temporada jabaLinera con perros de rastro

Llegan las prisas al tercio norte, entre finales de agosto y mediados de octubre, según la comunidad autónoma, empieza la temporada para miles de aficionados a la caza del jabalí con perros de rastro, que atrae a miles de apasionados.

David Taboada

Los monteros afinan para tener sus equipos de ra-diolocalización prepa-rados, los perros finos, las botas preparadas, los mosquetones de las traíllas en perfecto estado, las emisoras en regla, licencias, permisos, seguros de responsabilidad civil, el todoterreno revisado y a punto, los remolques impolutos… cuantos euros se van en la caza, es impresionante. Es mejor no ponerse a pensar en ello, ni hacer cálculos, porque de lo contrario, y tal y como se están poniendo las cosas, habría que pensar en que nos pagasen por cazar en vez de nosotros pagar por hacerlo.

Un año más el jabalí reina con el cetro en todo lo alto como rey y señor de la caza mayor en el norte. No hay otro animal que siquiera se acerque al jabalí en cuanto a esperanzas, desvelos, deseos y ambiciones para una gran mayoría de aficionados a la caza mayor.

Sin embargo, septiembre y la primera quincena de octubre son seis semanas en las que las jornadas al jabalí están uno o dos peldaños por debajo de lo que estarán de a partir de la primera semana de noviembre. La causa no es otra que generalmente el calor que suele ser protagonista en muchas jornadas de caza hasta mediados de octubre. Los perros no trabajan bien a causa de las temperaturas, la huella se aprecia a menudo con dificultad y los rastros que a las 9 o 10 de la mañana llevan los perros a fuego, sucede a menudo que con el sol en alto, a partir del mediodía, en gran parte debido a la falta de forma de los perros, parece que se achican hasta casi llegar a faltar.

El perro es un animal muy delicado con el calor, sobre todo cuando las temperaturas pasan de 23-25ºC y está pasado de peso (cosa muy común en este tiempo). Un amigo me decía en septiembre que yo tenía los perros demasiado delgados, que una vez llegase el frío se me iban a achicar. Soy de los que prefiero tener los perros muy delgados en septiembre y octubre, para subirles la ración de manera rotunda cuando llega el tiempo frío. Los perros no tienen por qué achicarse si se les vigila de cerca y se modifican las raciones, según el tiempo y el trabajo realizado. Estar delgados durante los meses de más calor es fundamental para alcanzar un rendimiento mínimo en el monte; no me quiero arriesgar a tener un accidente fatal en forma de golpe de calor por tener los perros gordos y faltos de forma, así que prefiero tenerlos muy ajustados de peso, es lo mejor para su salud.

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Octubre 2018