Sofia Reyes
Vogue Mexico|Agosto 2019
Sofia Reyes

Es considerada la cantante mexicana del momento a nivel internacional; sin embargo, en Sofía aún existen más retos para alcanzar ese anhelado título en la industria MUSICAL. Para esta joven de Monterrey, su misión tanto personal y la que imprime en la lírica de sus canciones es impactar positivamente a sus fans y generar alegría en un mundo que fácilmente olvida que estamos aquí para disfrutar la vida. Esta es una historia que se ilustra en la calma del desierto californiano, nutrida con la poderosa VOZ que representa a una generación que no teme a soñar alto

Enrique Torres Meixueiro

Hace poco más de un año, en una mañana de abril, recibí la llamada de un querido colega en las oficinas de Vogue. “¿Tienes tiempo? Quiero que conozcas a Sofía Reyes, una cantante de Monterrey muy cool que está sonando fuertísimo. Estamos en la sala de juntas, pero ahora la llevo a tu lugar”. En ese instante pensé, “Qué pena recibirla en mi lugar con tantos papeles encima del escritorio”. Afortunadamente, la oficina de nuestra directora estaba desocupada y opté por recibirla ahí. “¡Hola, bienvenida a Vogue México!”, exclamé. Sofía –con esa sonrisa que le caracteriza–respondió, ¡gracias por recibirme!

Comenzamos presentándonos, hablando de ella, sus inicios, su natal Monterrey, su interés en la joyería y, por supuesto, el motivo de su visita en la Ciudad de México. En este punto, le cuestioné cuál era la canción que estaba promocionando. “1, 2, 3... ¿La has escuchado?”. Nuevamente, qué pena, no sabía si la había escuchado. “Honestamente, no”, dije en un tono más bajo y con todos los tonos de rojez pasando en mi cara. “No te preocupes”, expresó Sofía riéndose; afortunadamente, en ese momento mi compañero sacó su celular y reprodujo el video en YouTube. Las primeras dos estrofas, mezcladas con un ritmo de cuerdas y tintes de reguetón, me sonaron familiares. Ahí estaba Jason Derulo, –¡qué cool!, pensaba– Sofía y un tercer integrante con lentes oscuros (el cantante estadounidense De la Ghetto, después me lo aclararían). Llegamos a la parte del, “Hola, comment allez, allez-vous... So nice to meet ya, you say we shoud go and get a room (No) If you wanna turn it on go, get a lightbulb, después hablamos”. ¡Claro! Ella era la intérprete de esa pegajosa canción que me acompañaba en mis mañanas rumbo a la oficina, en las tardes mientras corría y la autora de esa rola que se convertiría en mi hit en las pistas de baile durante los meses venideros. “¡Me encanta esa canción, solo que no le ponía nombre! Y bueno, ¡tú la cantante!”. No podía estar más emocionado en mi momento-fan.

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Agosto 2019