Sabana Virtual
Cine Premiere|Julio 2019
Sabana Virtual

El rey león regresa en el ciclo sin fin del cine hollywoodense, pero no lo hace en el mundo real. Visitamos el reino invisible de Simba y de Mufasa para ser testigos de la magia digital de Jon Favreau.

Por Carlos Del Río

¿Cómo describir una visita a un set, cuando en realidad no lo hay? Al menos no físicamente. ¿Cómo explorar una película en su proceso de realización cuando todo sucede de manera virtual? Basta un recorrido por la producción del remake de El rey león –en Playa Vista, California– para empezar a pensar en una nueva forma de producir cine de alto perfil: uno que desafía nuestro entendimiento de lo que es real y de lo que no. Sin importar la narrativa que ha acompañado a esta película desde que fue anunciada, hay algo que queda claro: ésta no es una película live action.

Es diciembre de 2017. Llegamos a la dirección señalada pero parece que nos hemos equivocado. Frente a nosotros hay una amplísima, pero simplona y monolítica estructura de concreto: un edificio de un par de plantas, con la apariencia de una oficina cualquiera, sin ningún señalamiento ostentoso de la producción que alberga. No hay ningún arco vistoso que atravesar, ni grandes despliegues de seguridad, sólo una simple puerta de cristal y un registro para anotar nombre, apellido y empresa de la que se proviene.

Después de recorrer una serie de pasillos, nos instalamos en una especie de sala de juntas. Ahí, sentados en una mesa, charlamos con distintos miembros del equipo de producción. Frente a nosotros tan sólo hay un indicio clave: una detallada maqueta de La Roca del Rey, la emblemática piedra elevada, desde donde el príncipe Simba es mostrado por primera vez a los habitantes de la sabana. Todo lo demás, por el momento, permanece en nuestra imaginación y en nuestra memoria del clásico animado.

El rey león (1994) se caracterizó por ser el primer largometraje animado de Disney que no estaba oficialmente basado en un cuento de hadas o libro (aunque sus similitudes con Hamlet son evidentes); pero también fue el primero en prescindir por completo de seres humanos en su narrativa. El antecedente más cercano era Bambi (1942), aunque incluso ahí, fuera de cuadro, las acciones de un cazador habían sido parte fundamental de la historia. Dos décadas y media después de que El rey león arrasara con las taquillas mundiales en 1994, la ausencia de humanos vuelve a ser un aspecto relevante y decisivo en la producción de la película.

Como parte de los relanzamientos live action de clásicos de Disney, Jon Favreau fue el responsable de la más reciente versión de El libro de la selva (2016), filme que trajo innovaciones formidables en cuanto al fotorrealismo de la naturaleza creada digitalmente. Sin embargo, contaba con un actor protagónico, el único bastión de acción viva dentro de la cinta: Neel Sethi, en el papel de Mowgli.

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Julio 2019