Amigos hasta el fin – El legado de una caja de juguetes
Cine Premiere|Junio 2019
Amigos hasta el fin – El legado de una caja de juguetes

Armados con las herramientas tecnológicas más modernas y con el respaldo de un archivo de 25 años que pudimos explorar, Pixar mira hacia el futuro de la mano de sus personajes más emblemáticos: los juguetes de Toy Story.

Por Susana Guzmán de la O

Las instalaciones de Pixar en Emeryville, California, son fáciles de identificar para cualquiera: las tres columnas enormes que sostienen las emblemáticas letras del estudio son todo menos sutiles. Lo mismo va para los largos caminos rodeados de árboles que hay al entrar, los cuales desembocan en un edificio imponente de cristal dedicado a Steve Jobs que alberga las oficinas principales del lugar. Sin embargo, la construcción en la que están resguardados más de un millón de dibujos y artefactos del departamento de arte podría pasar desapercibida y confundirse con una fábrica de papel cercada. Nadie en el grupo de periodistas que visitamos Pixar aquel día esperaba que ésa fuera nuestra primera parada.

Entramos por la puerta trasera y atravesamos la reja con un sentimiento de intrusión. No es un lugar turístico y su acceso es altamente restringido debido a los secretos y al valor histórico de los documentos que resguarda. Nadie puede llevar consigo algún producto que pueda poner en riesgo los dibujos o las esculturas albergadas ahí. En este momento, hasta la pluma que acompaña a mi libreta es una arma letal.

Caminamos por el pasillo principal que cruza las decenas de estantes que protegen la información secreta de Pixar: periódicos añejos con anuncios sobre los éxitos del estudio; documentos con la logística de viajes de investigación, bocetos y esculturas de los personajes de cada cinta. Woody y Betty son los primeros en recibirnos en ese pasillo pero, curiosamente, no son ellos del todo: lo que tenemos frente a nosotros son dos bustos de color gris con trazos “digitalizables”; es decir, pequeñas marcas que sirvieron de guía a los animadores que les dieron vida en una computadora de 1995.

Hay una sala a la mitad del corredor en la que uno puede observar a detalle cada documento y objeto de los estantes. Es momento de vivir la sensación de un creativo de Pixar: los periodistas rodeamos las impecables mesas de madera mientras vemos una pila de carpetas amarillas que refugian un tesoro invaluable: 14 bocetos originales de los primeros trazos de Toy Story.

Como un baúl de recuerdos

Los primeros en ser descubiertos –con una hoja de papel calca vegetal debajo de ellos y un pliego de acetato por encima– son Buzz Lightyear y Woody: ambos irreconocibles. En su diseño original, Buzz tenía una estatura más baja –su cabeza apenas rebasaba el cinturón de Woody– y una complexión robusta. Su apariencia era lejana al valiente guardián que conocemos e igual de tierna que los famosos marcianos de la franquicia.

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Junio 2019