Ildefonso Falcones - Pasiones humanas en la Barcelona de la Edad Media
QUE LEER|September 2016
Ildefonso Falcones - Pasiones humanas en la Barcelona de la Edad Media

Hace diez años, La catedral del mar se introdujo en las vidas de cientos de miles de lectores. Ahora todos ellos podrán regresar a un tiempo –el Medievo– y una ciudad –Barcelona– que Ildefonso Falcones recrea de nuevo con maestría en Los herederos de la tierra (Grijalbo).

texto Inocencio Newman foto Joan Tomás

¿Qué supuso para usted el enorme éxito de La catedral del mar?

Conseguir publicar ya es en sí mismo la consecución de un sueño. Alcanzar el éxito y además en la medida en la que lo tuvo La catedral del mar parecía una fantasía inalcanzable. La consecuencia más importante de ese éxito fue la de conseguir entrar en el mundo de la literatura, un entorno tremendamente cerrado, excluyente.

¿Cree que Los pilares de la tierra abrió el camino?

Los pilares de la tierra pudo ser un referente a la hora de establecer cierta semejanza –¡bienvenida sea la comparación con una novela como esa!–: época medieval y la construcción de una catedral, aunque la de Los pilares es ficticia y la Catedral del Mar es real, por lo que desde ese exclusivo punto de vista quizá sí que se podría sostener que “abrió” camino. Es solo una pequeña parte del juego y, en todo caso, luego hay que recorrerlo.

¿Cómo fue la escritura de La catedral del mar? ¿Y la de Los herederos de la tierra?

Totalmente diferente. La primera la escribí arañando horas a mi trabajo como abogado y al tiempo libre, al ocio y a mi familia. Madrugando y dedicando fines de semana siempre con la duda acerca de si todo ese esfuerzo (cinco años de escritura), sería fructífero, siquiera si lo que estaba escribiendo tenía algún valor. Cabe señalar que La catedral del mar la rechazaron casi todas las editoriales y solo después de tres años conseguí que se publicara. Los herederos de la tierra, sin embargo, es ya mi cuarta novela. Mucha más dedicación, más ayuda editorial y cierta seguridad de que vería la luz. El proceso de escritura y sobre todo de búsqueda de información, por más que se pueda ir perfeccionando con el tiempo, termina siendo siempre el mismo: una página en blanco en la que hay que plasmar un cuento.

¿Por qué diez años después?

Tras explorar otras épocas y escenarios, como ocurre en La mano de Fátima y La reina descalza, resultó muy atractivo regresar a Barcelona y al Medioevo. Diez años después, parece un plazo suficiente como para continuar con aquella primera novela.

¿Cómo era la Barcelona de los siglos XIV-XV?

Una ciudad rica, orgullosa y celosa de las prerrogativas, libertades y derechos que había ido consiguiendo de los monarcas a lo largo del tiempo, tanto que sus consejeros, apoyados por el pueblo, fueron capaces de enfrentarse al rey Fernando de Antequera para que pagase los impuestos municipales correspondientes a la compra de carne que se negaba a satisfacer. Una ciudad que al contrario que muchas otras que consideraban los trabajos mecánicos como una lacra, premiaba a comerciantes y artesanos y les permitía participar en la gestión política. Una ciudad con proyección internacional, capital de un principado que mantuvo consulados comerciales en los mercados más importantes de la época, pero también injusta y dura con los humildes, con las mujeres que enviudaban y con los huérfanos que empezaban a trabajar a los cinco años. Estricta con los delincuentes, descuartizados, ahorcados y expuestos en las plazas públicas.

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September 2016