VIETNAM en el cine

Muy Historia|Abril 2020

VIETNAM en el cine
Tras la Segunda Guerra Mundial, es probablemente el conflicto bélico más cinematográfico, con incontables referencias directas e indirectas. Estas son algunas de las más notables o significativas.
NACHO OTERO

EL OLOR A NAPALM POR LA MAÑANA

En la rueda de prensa de Apocalypse Now en el Festival de Cannes de 1979, su director, Francis Ford Coppola, afirmó: “Mi película no es sobre Vietnam, es Vietnam”. Una frase sin duda arrogante pero que, más de 40 años después, define el estatus del film como obra maestra imbatible acerca de dicha guerra (o de la guerra, a secas). Ganadora de la Palma de Oro en Cannes, de un par de Oscar técnicos –fotografía y sonido– y del inmediato favor del público –si bien su éxito no logró compensar el colosal desastre financiero de su producción: tres años y medio desde el inicio del rodaje hasta el estreno, un tifón que destruyó los sets, un infarto del protagonista, Martin Sheen, mil excesos presupuestarios causados por el indomable Marlon Brando–, las críticas iniciales fueron dispares, aunque el influyente Roger Ebert vino a decir lo mismo que Coppola con otras palabras: “Es el mejor film de Vietnam porque se atreve a ir a las tinieblas del alma; no es sobre la guerra, sino sobre cómo la guerra revela verdades que preferiríamos no saber”. Precisamente, el guión adapta libremente la novela corta de Conrad El corazón de las tinieblas (1899) sustituyendo el Congo esclavista por Vietnam y el colonialismo europeo por el belicismo americano, con escenas tan brutales como esa en la que el psicopático coronel Kilgore (Robert Duvall) arrasa una villa costera solo para poder surfear en sus playas: “Me encanta el olor a napalm por la mañana”.

VIETNAM ANTES DE VIETNAM

Del conflicto antecedente –y en gran parte causante– de la Guerra de Vietnam, la de Indochina (1946-1954), se ha hablado en cam-bio muy poco en la gran pantalla –y en la pequeña: apenas el documental Vietnam: la primera guerra (1991, Danièle Rousselier)–, tal vez porque el orgullo herido de Francia y la escasa épica de los combates impidieron articular en su momento una visión ni patriótica ni crítica: la fallida coproducción hispanofrancesa Sangre en Indochina (1965), de Pierre Schoendoerffer –veterano de Bien Dien Phu–, sería el único intento galo hasta muchos años después [ver página siguiente]. Las mejores películas sobre ese ‘Vietnam antes de Vietnam’ no proceden, pues, de Francia, sino que son las dos adaptaciones que Hollywood ha rodado de la gran novela El americano impasible (1955), del británico Graham Greene; y de ambas, pese a las cualidades de la primera –El americano tranquilo (1958, Joseph L. Mankiewicz)–, sobresale, y es más fiel al libro, la más reciente. Dirigida en 2002 por Phillip Noyce e interpretada por un magistral Michael Caine como el corresponsal británico Thomas Fowler, un notable Brendan Fraser como el supuesto médico estadounidense –en realidad, agente de la CIA– Alden Pyle (el americano del título) y una sutil Do Thi Hai Yen como la bailarina vietnamita Phuong, objeto de deseo de los dos extranjeros (en la imagen, los tres), la cinta, bajo la apariencia de un triángulo amoroso y una trama de misterio, desarrolla una valiente denuncia de la verdadera implicación de EE UU en la Guerra de Indochina desde su origen y de los turbios intereses en juego, que desembocarían en la debacle vietnamita.

LA OSCARIZADA VISIÓN FRANCESA

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Abril 2020