VIETNAM Un terreno pantanoso para las potencias extranjeras

Muy Historia|Abril 2020

VIETNAM Un terreno pantanoso para las potencias extranjeras
Vietnam no fue nunca un país dócil para la dominación foránea, como experimentaron los estadounidenses en una guerra de cuyo final–30 de abril de 1975– se cumplen 45 años. Antes que ellos, supieron de la fiereza vietnamita los franceses, vapuleados en la colonial Guerra de Indochina, y durante siglos otros vecinos más próximos, como los mongoles y sobre todo los chinos.

Una mujer espera turistas para su barcataxi en el delta del Río Rojo, una vasta extensión de agua pantanosa que invade casas y cultivos en el norte de Vietnam.

China se afanó siempre en dominar Vietnam, a pesar de la resistencia hallada: le interesaba su frente costero

Durante nada menos que un milenio (111 a.C.-938), las pujantes dinastías chinas practicaron una expansión casi constante sobre el delta del río Rojo, en el norte del actual Vietnam, y consiguieron dominarlo, pero no sin sufrir levantamientos y revueltas contumaces de sus habitantes.

La historia vietnamita está jalonada de personalidades que plantaron cara a los conquistadores procedentes de Xi’an o Pekín. Las primeras en hacerlo, recordadas como heroínas nacionales, fueron las legendarias hermanas Tru’ng, hijas de un general, que se rebelaron en el año 40 de nuestra era a instancias de la mayor, llamada Trac, cuyo marido había sido asesinado por el gobernador colonial. Famosas por luchar a lomos de elefantes, recuperarían sesenta y cinco ciudades del yugo chino, de forma que Trac pudo proclamarse reina de ellas. Se mantuvo durante tres años en el trono.

JÓVENES HEROÍNAS. Bajo estas líneas, esculturas dedicadas a las hermanas Tru’ng dentro del templo Hai Bà Tru’ng (“las dos damas Tru’ng”) en Hanói.

EL “BÁRBARO SUR PACIFICADO”

A China le interesaba de Vietnam su frente costero, desde el que buscaba establecer un rico comercio marítimo internacional con mercaderes procedentes de la India y Arabia. Por eso se empeñó en dominar una y otra vez ese territorio, a pesar de la oposición hallada, y envió a sus ejércitos allí siempre que fue necesario.

Las crónicas históricas chinas se refieren constantemente a los vietnamitas como “bárbaros del sur”; de ahí que, al subyugar la región, la bautizaran como Annam, que significa “el sur pacificado” (nombre con el que también lo conocerían más adelante las potencias coloniales europeas). Para civilizar a la población, los chinos introdujeron el mandarín entre la élite feudal, los educaron en el confucianismo y practicaron en general una fuerte asimilación cultural, así como económica y agraria: extendieron tanto el cultivo del arroz como su tecnología hidrográfica, para dominar los grandes cursos fluviales.

Lograr el final de la dominación china en el siglo X sería un importante factor de cohesión nacional para los vietnamitas, que resultaría decisivo en la configuración de su identidad. Seguramente los norteamericanos, cuando llegaron diez siglos después, no habían estudiado en profundidad su historia e ignoraban el orgullo que los caracterizaba desde tiempos remotos.

Los ocupantes chinos fueron expulsados en el año 938 tras una inapelable derrota en la Batalla del río Bach Dang, en la que los vietnamitas empalaron las embarcaciones enemigas con estacas colocadas secretamente bajo las aguas: cuando la marea bajó, las naves chinas embarrancaron en los afilados palos dispuestos en el lecho del río.

VICTORIA SOBRE CHINA. A la izquierda, ilustración en color que representa a Ngô Quyèn, rey vietnamita de la dinastía Ngô (gobernó desde 939 hasta 944), al mando de sus tropas en la Primera Batalla del río Bach Dang (año 938). Librada en la bahía de Halong –norte de Vietnam–, en ella venció al reino Han del Sur y puso así fin a 1.000 años de dominación china.

Mapa del sudeste asiático en 1400.

INDEPENDENCIA Y EXPANSIÓN

Tras la independencia, hubo un período de incertidumbre conocido como “la anarquía de los doce señores de la guerra”, en el que los líderes militares que habían combatido a los chinos se disputaron el poder. El conflicto no se resolvería hasta treinta años después, en 968, con la subida al trono de Dinh Bo Linh, que se proclamó emperador y dio al país el nombre de Dai Viet, que significa Gran Viet. En la práctica, sin embargo, llevó a cabo una política de contemporización con la emergente dinastía china de los Song que daría buenos resultados, ya que estos le reconocieron, si bien no como emperador, como rey, lo cual en cualquier caso significaba un progreso en el fortalecimiento de una entidad política soberana al sur de las fronteras chinas.

articleRead

You can read up to 3 premium stories before you subscribe to Magzter GOLD

Log in, if you are already a subscriber

GoldLogo

Get unlimited access to thousands of curated premium stories and 5,000+ magazines

READ THE ENTIRE ISSUE

Abril 2020