ENTRE LA ABNEGACIÓN Y LA AUDACIA

Muy Historia|Marzo 2020

ENTRE LA ABNEGACIÓN Y LA AUDACIA
Encuadradas en la Sección Femenina o el Auxilio Social, repartieron comida, atendieron a niños y lavaron la ropa de los combatientes, en línea con la imagen de fémina sacrificada y maternal que alentaba el franquismo. Pero, sorprendentemente, hubo también mujeres audaces que organizaron con gran éxito grupos de resistencia exclusivamente femeninos, aunque su historia caería en el olvido.
JESÚS HERNÁNDEZ

Frente al mito y la mística que rodea a las milicianas que combatieron en el bando republicano, las mujeres que colaboraron en el esfuerzo de guerra del bando llamado nacional son percibidas apenas como un ingrediente secundario y casi simbólico, reducidas a un papel accesorio, a tono con el limitado concepto de la mujer que subyacía en el pensamiento tradicionalista del régimen de Franco. Igualmente, esas mujeres que ayudaron a su victoria parecen formar un bloque compenetrado y homogéneo, alejadas de las diferencias que separaban a sus oponentes, reflejo de la división que anidaba en su bando.

Como suele suceder, la historia resulta más compleja que la imagen que ha trascendido con el paso del tiempo. Pese al papel marginal que el bando nacional reservó a las mujeres, estas no dudaron en protagonizar meritorias acciones demostrando su valor al jugarse la vida, afrontando en muchos casos riesgos que hombres en la misma situación no se atrevieron a correr. De igual modo, esa referida homogeneidad fue mucho más aparente que real, ya que hubo una agria lucha soterrada entre las distintas organizaciones por hacerse con la representación y el control de ese contingente femenino. Por eso, antes de conocer a fondo el papel jugado por esas mujeres que decidieron hacer la guerra por su cuenta, ajenas a estructuras y jerarquías, es necesario describir el aparato organizativo.

El elemento central era la Sección Femenina, fundada en 1934 como rama femenina de Falange Española. Estaba dirigida desde su creación por Pilar Primo de Rivera, hermana del líder de Falange, José Antonio. Durante la República, sus aproximadamente 2.500 integrantes realizaban labores de apoyo a los militantes de Falange presos y sus familias, así como de transmisión de mensajes y consignas. Al estallar la guerra, la Sección Femenina se encargó de organizar la asistencia básica de la población, desde la sanidad al reparto de ropa, comida para los niños y cartillas de racionamiento.

EL AUXILIO SOCIAL

No obstante, pese a contar con todo el apoyo oficial, a la Sección Femenina le surgió un inesperado competidor, el Auxilio Social. Esta organización de socorro humanitario fue fundada en Valladolid, en octubre de 1936, por Mercedes SanzBachiller, viuda del destacado político de Falange Onésimo Redondo, muerto en una emboscada al principio de la guerra. Contaría con la gran ayuda del abogado Javier Martínez de Bedoya, amigo de Redondo. El primer nombre escogido fue Auxilio de Invierno, inspirado por el Winterhilfswerk alemán, que organizaba campañas de caridad en los meses invernales y que sería utilizado por los nazis para su propaganda.

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Marzo 2020